6 de junio 2008 - 00:00

Giro: Macri ahora no cree en confederación

Mauricio Macri, ayer, junto al intendente de Avellaneda, Baldomero Alvarez de Olivera,durante la inauguración del remodelado Puente Bosch.
Mauricio Macri, ayer, junto al intendente de Avellaneda, Baldomero Alvarez de Olivera, durante la inauguración del remodelado Puente Bosch.
Le había dado impulso al armado de una confederación de partidos, pero ahora el jefe porteño cree que sólo puede llegar a la candidatura de 2011. Ahora que todos se pusieron de acuerdo, Mauricio Macri quiere quitarle potencia al armado de una confederación de partidos que está planificada para llevarlo de candidato en las presidenciales de 2011 y debutar en las legislativas del año que viene en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.

El escollo para ese armado, que le dará organicidad a la sociedad partidaria PRO, que funciona sólo electoralmente, era Ricardo López Murphy, cuando integraba Recrear. Pero el macrismo hasta logró imponer en esa fuerza a un aliado de sangre como Esteban Bullrich y así se lanzó, proclamada incluso por Recrear capital, la mentada confederación.

Pero la noticia de no avanzar apresuradamente en los papeles para concretar la alianza desarmó el ánimo de los aliados, especialmente del peronismo macrista, que hasta desempolvó un sello para presentarse como partido y poder integrar la confederación.

Es que Macri se entregó a los consejos del ecuatoriano Jaime Durán Barba, quien no es afecto a las estructuras partidarias, como el peronismo o los partidos chicos que integran PRO, como el Demócrata Progresista, por ejemplo.

Cree el asesor más en los unicatos, en las personalidades que atrapan al electorado sin necesidad de organización alguna.

Le ha dicho a Macri ese asesor que continúe su camino, que no confronte demasiado con el gobierno nacional y que una vez que su imagen crezca, «la estructura vendrá sola». Piensa, aseguran los que opinan sobre los consejos de Durán Barba, que el peronismo desencantado de los Kirchner saldrá a buscar a Macri candidato cuando se abran las urnas para la renovación presidencial. Uno de los más críticos a la postura del ecuatoriano fue, en estos días, Diego Guelar, quien sostiene desde su agrupación ADN-PRO que el macrismo tiene que dar «una alternativa opositora» y organizarse para eso.

  • Inconvenientes

    Lo cierto es que los partidos aliados al macrismo, además de Recrear y el PDP, el Federal y el Demócrata, vienen teniendo inconvenientes desde la Capital Federal con las filiales del interior. Es porque el armado de la Confederación los alineará en una estrategia y esos mismos planes dicen hoy para el macrismo que no se arriesgarán candidatos perdedores en ningún distrito el año próximo. De ese modo, directamente los partidos socios de Macri saben que en casi todas las provincias no tendrán candidatos y, como es lógico, piden libertad de acción para competirpor fuera de ese abroquelamiento.

    De todas formas, el mismo ingeniero de esa alianza, Horacio Rodríguez Larreta, calma a las tropas advirtiendo que por el momento la confederación sólo podría debutar en el distrito porteño y en la provincia de Buenos Aires.

    Macri está convencido de seguir la minutade consejos de su asesor, a quien le rinde su triunfo, aunque la nueva sólo conforma al macrismo que debuta en la política animando Compromiso para el Cambio. En cambio, su tropa no sólo le reclama que se concentre en conformar una estructura que le dé soporte en todo el país para su candidatura presidencial, sino también que tome mayor protagonismo en el conflicto que el gobierno nacional mantiene con el sector agropecuario.

    Hasta ahora se ha ofrecido a servir café si Cristina de Kirchner se sienta con los representantes del campo y también de mediador, pero fuera de tiempo.
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