28 de diciembre 2001 - 00:00

Gobernadores buscan que se adelanten las elecciones

Una liga de dirigentes peronistas, que incluye a la totalidad de los gobernadores y las cúpulas del Congreso, llevará al presidente provisional Adolfo Rodríguez Saá a una cumbre el domingo próximo para imponerle un adelantamiento de las elecciones. El argumento es que el proceso de transición peligra por desaciertos que se agravan ante la falta de solidez institucional. Por eso quieren que se vote el 17 de febrero un nuevo presidente hasta el año 2003, como un mensaje de que el peronismo es serio y cumple su palabra votada en la Asamblea Legislativa. En esa cumbre, además, quieren que el Presidente escuche otros proyectos: presupuesto con déficit cero enviado en enero y tope de $ 4.500 millones a la emisión del argentino. Los peronistas temen que un Rodríguez Saá lanzado a capturar voluntades con impresión de bonos, promesas de empleos por miles y abrazos con sindicalistas pulverice las posibilidades del PJ de ganar una elección sin capitalizar la debacle del radicalismo. El grupo de gobernadores federales que coordina el misionero Ramón Puerta ya tiene un candidato en carrera, Néstor Kirchner, que está interesado, como Carlos Ruckauf y José Manuel de la Sota, en interceptar la campaña lanzada desde la Casa de Gobierno para que algún tipo de clamor fuerce en la opinión pública la prolongación del mandato de Rodríguez Saá hasta el año 2003. Ruckauf anotó ayer el primer lema por el PJ en la Justicia Federal; De la Sota puso a un hombre propio en la junta electoral informal que ofrece el gobierno para garantizar transparencia. Ante este cuadro, Carlos Menem prefirió un camino propio, apoyó a Rodríguez Saá hasta 2003 y dijo que Ruckauf no puede presentarse. ¿Carlos Reutemann? Analiza aún si se postula o no con un sublema, sabiendo que es carta ganadora si lo dejan.

Una liga de gobernadores peronistas y líderes parlamentarios de ese partido convocará hoy a una cumbre del PJ con Adolfo Rodríguez Saá para resolver un adelantamiento de las elecciones para el 17 de febrero próximo. La idea comenzó a circular ayer en el Congreso con dos sedes: el despacho del presidente provisional del Senado, Ramón Puerta, que es además coordinador del Frente Federal de gobernadores, que reúne a once de los catorce mandatarios, y la oficina del jefe del bloque PJ de esa cámara, José Luis Gioja. A esa idea se suman los tres mandatarios que tienen aspiraciones presidenciales: Carlos Ruckauf (quien ayer inscribió el primer lema), José Manuel de la Sota y Néstor Kirchner.

Esa cumbre, que será convocada hoy, tiene dos motivos que van a ser causa de conflicto: 1) interceptar el proyecto de la Casa de Gobierno de extender el mandato provisorio del sanluiseño hasta el año 2003; 2) recordarle al Presidente que la Asamblea Legislativa le dio un límite a su gestión pero además un mandato, que es gobernar y no hacer campaña. El mensaje que quieren darle al Presidente, a quien ellos nombraron hace 96 horas, es que debe respetar todos los acuerdos, escritos y no escritos. Uno, que no sería candidato; otro, que debe hacerles caso en lo que son proyectos del partido. Con todo esto le llevarán a la reunión, que está prevista para el próximo domingo en la Capital Federal, un paquete cerrado:

1) Debe haber elecciones antes del 3 de marzo para reforzar la legitimidad de la transición. Por ejemplo, el domingo 17 de febrero, una forma le dirán de identificarse con la mayoría de la opinión en encuestas que dicen que debe votarse ya mismo un nuevo presidente. Apoyarán la presión con argumentos escuchados en las últimas horas a algunos emisarios extranjeros. Uno, el canciller español, Josep Piqué, que se entrevistó ayer con Rodríguez Saá y otros dirigentes políticos. Otro, el embajador de los EE.UU., James Walsh. A los dos dicen haberles oído afirmar que es poco entendible la transición desde afuera del país sin un presidente elegido en las urnas.

2) Trabada con esta presión sobre el cronograma electoral está la discusión del nuevo presupuesto 2002. Los gobernadores creen que Rodríguez Saá quiere atrasar el envío del nuevo cálculo de gastos hasta febrero del año que viene. Sin ese presupuesto, dicen, no habrá dinero para hacer las elecciones porque no queda nada para usar del correspondiente a 2001 (Ramón Mestre, dice Rodolfo Gabrielli, le dejó apenas $ 800 mil y con eso no alcanza para los comicios). Quieren presionarlo para que se vote el presupuesto ya mismo.

3) Más grave es otra cuestión que quieren imponerle al Presidente: un techo de hasta $ 4.500 a la emisión del argentino. Ayer estaban espantados por los anuncios de David Expósito de que el techo está en los $ 15.000 millones y creen que eso licuará la operación y producirá un golpe devaluatorio. Si eso ocurre, creen, estallará la economía y el peronismo quedará descalificado como el anterior gobierno radical ante el público.

El grupo de gobernadores está cerrado en torno de este proyecto de adelantar porque les conviene además a las intenciones de dos de los miembros del trío de los presidenciables:

• De la Sota
se constituyó ayer en el Ministerio del Interior e intimó a Rodolfo Gabrielli a que designe inmediatamente autoridades electorales. Le respondió que el anterior director nacional electoral, el radical Alejandro Tulio, sigue en su cargo que ya están trabajando en los nuevos comicios. Ayer, por caso, salían ya urnas y material electoral para la provincia de Buenos Aires, que es el distrito más grande. Pero Gabrielli imagina algo original, pedirle al partido en carrera un representante para integrar una especie de junta electoral. En el acto De la Sota puso a un hombre propio, el diputado Eduardo Di Cola, autor del primer proyecto de elegir presidente de la transición mediante la ley de lemas para evitar internas de apuro.

• Ruckauf
reunió a su tropa en la sede porteña del Banco Provincia y le anunció que quiere ser candidato. Desmintió versiones como las que dice haber escuchado Carlos Reutemann sobre que no quiere ser candidato sólo por 15 meses de mandato (ver nota aparte). Probó esa voluntad mostrándole la cédula de inscripción del lema PJ con la nominación de gobernador de Buenos Aires. No lleva candidato a vicepresidente, algo que puede esperar hasta la segunda semana de enero. La inscripción la hicieron los apoderados Jorge Casanovas y Jorge Landau ante la jueza María Servini de Cubría, que además les comunicó que habilitó la feria de enero para atender el proceso electoral.

Los dos gobernadores fuertes tomaron contacto anoche con
Puerta, coordinador de los federales y consintieron en la necesidad de que el domingo se haga la cumbre de mandatarios y cúpulas del PJ como otra forma, además, de diferenciarse de la posición de Carlos Menem. El ex presidente, naturalmente, desairó a Ruckauf anunciando su apoyo a la continuación de Rodríguez Saá hasta el año 2003 y fue más allá: imaginó que el gobernador de Buenos Aires está inhabilitado para ser candidato.

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