Gobierno admitió ayer apriete de piqueteros
Ayer se produjo un giro significativo para crónica de este gobierno: la ministra Graciela Camaño -responsable del reparto de los planes para desocupados-y el jefe de Gabinete salieron a quejarse de que los piqueteros "aprietan" al gobierno con finalidad de manipulación política y que ejercen mecanismos clientelísticos. Este movimiento se nutre de esos fondos de ayuda social que el gobierno reparte sin -en su mayoría-una contraprestación laboral y fueron criticados como una forma de alentar una protesta manipulable en favor de los intereses del duhaldismo. Lo sabe un Carlos Reutemann, cuando jefes piqueteros usaban los micrófonos de la Casa de Gobierno para atacarlo políticamente. Ahora, cuando los funcionarios que alentaron esos mecanismos empiezan a ser víctimas de la máquina infernal que crearon y se les vuelve en contra, salen a dar declaraciones condenatorias. Desde el martes esos piqueteros han acampado en las puertas de la sede del Ministerio de Trabajo, cortando una de las principales avenidas del centro de la Capital Federal. Controlan el ingreso a las oficinas de Camaño, examinan a quienes entran y salen, tanto que han dejado de ir por ahí los dirigentes sindicales que se sienten los dueños de casa. Amenazan ahora con hacer lo mismo con todos los ministerios del Poder Ejecutivo y las delegaciones laborales en provincias si no se satisfacen sus reclamos de más planes y, lo más importante, de mayor control político sobre su distribución.
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Camaño se quejó por las protestas que realizan distintos grupos de piqueteros en todo el país, en reclamo de planes de empleo y que ya anunciaron la continuidad del plan de lucha para la semana próxima con más cortes de rutas.
•Acusación
•Financiación
«Porque este plan no lo financia el presidente de la Nación y la ministra, lo financian los cientos de argentinos que legítimamente quieren transitar las rutas para ir a trabajar y que a veces se encuentran con la vicisitud de hasta (encontrar) una ambulancia trabada por los piquetes», señaló.
Camaño remarcó que le parece «legítimo» el reclamo de los piqueteros, pero insistió en que «lo que no se puede hacer es en nombre de los pobres, cortar la única posibilidad que tenemos de trabajar».
«No voy a permitir que se manipulen los planes sociales, ni por parte de políticos ni de piqueteros», planteó. «Hay que entender que no se puede seguir con la prepotencia de nadie. Ni de la dirigencia política, que cuando llega al Estado se cree la dueña, ni de los que reclaman legítimamente, que deben tener la cordura de correrse y permitir que el país empiece a funcionar. Si no nunca vamos a empezar a funcionar», sostuvo.
Alfredo Atanasof aseguró por su lado que el gobierno «está dispuesto» a dialogar con las agrupaciones piqueteras y escuchar sus reclamos, pero advirtió que «de ninguna manera nos vamos a prestar a actitudes que puedan ser sospechadas de actos electorales frente a los comicios» de abril próximo.
De esta forma, el jefe de Gabinete respondió a la amenaza de los piqueteros de cortar todas las rutas del país, a partir de la semana próxima, si no se satisfacen sus reclamos de más planes sociales.



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