19 de diciembre 2001 - 00:00

Gobierno reconoció que "hay tensión"

El gobierno nacional admitió ayer la existencia de «tensión social» en algunos puntos del país, luego de la serie de protestas con saqueos a hipermercados. Ayer funcionarios nacionales y provinciales acordaron intensificar la ayuda social en distintas provincias, en un intento de evitar nuevos desbordes sociales.

Aun la admisión, la primera línea del gobierno nacional rechazó que exista una ola de «saqueos» en la Argentina y limitó los episodios que se sucedieron en diferentes provincias a una « demanda de alimentos» dentro de una «situación totalmente controlada».

La situación derivada de los reclamos de alimentos, muchos de ellos que derivaron en hechos violentos con el robo de mercadería, fueron analizados ayer en la Casa de Gobierno a partir de los informes de los organismos de seguridad y los reportes que acercaron gobernadores e intendentes.

Los funcionarios a cargo de los temas de seguridad monitorearon en especial los «focos» donde se produjeron conflictos.

Ayer, el ministro de Trabajo, José Gabriel Dumón, y el gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann, admitieron que « la tensión social existe» en distintos puntos del país (ver información en Ambito Nacional).

En la reunión realizada en Santa Fe, el gobierno nacional asumió el compromiso de girar los fondos adeudados de los planes Trabajar con la intención de pagarlos antes de las fiestas de fin de año, ampliar el número de beneficiarios y normalizar la entrega de cajas de alimentos, reclamos de los desocupados en los distintos saqueos.

Dumón
habló acerca de la necesidad de «descomprimir» la situación social que reconoció es de «tensión».

«
Nuestro deber es dar respuestas inmediatas» y anticipó que « se está trabajando en común acuerdo entre Nación, provincia y municipios, para revertir la actual situación».

Tratando de llevar un poco de tranquilidad a los jefes de familias desocupados y poner un paño frío a la grave crisis social, Dumón sostuvo que «muchos» de los incidentes producidos frente a supermercados en distintos puntos del país « tienen legítimo origen» y garantizó para el año 2002 la continuidad de los planes Trabajar.

El titular de la cartera laboral salió así al cruce de los reclamos de alimentos por parte de desocupados, aunque no especificó de dónde saldrán los fondos para solventar los planes laborales.

Hasta el momento, el gobierno central ha repartido alrededor de 170 toneladas de alimentos y no observa que «
los grupos de personas que se acercan a los supermercados estén organizados o inducidos por sectores determinados», según concluyeron. De tal forma, en el Poder Ejecutivo consideran como « espontáneas» las manifestaciones que se vienen dando en el Gran Buenos Aires, Bahía Blanca, Neuquén y Mar del Plata, además de Rosario y de Concordia.

El rechazo al término «
saqueos» resultó el común denominador de los funcionarios del Ejecutivo, y desde la cartera de Desarrollo Social se apuntó que hubo un incremento de reclamos de alimentos «por el término del ciclo lectivo y de los comedores escolares».

Esa fue la línea pública que expusieron además los funcionarios y, por caso, el titular del área de Infraestructura,
Carlos Bastos, dijo que « en principio no hubo ningún saqueo, sino pedidos (de alimentos) de la gente a los supermercados» y que « en todos los casos se ha mantenido el orden».

Dumón
también aseguró que «el pago a jubilados se paga de acuerdo al cronograma establecido» y acotó que « el dinero se está girando» a las distintas entidades crediticias de todo el país.

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