17 de septiembre 2001 - 00:00

Habrá salvataje para aerolíneas

Nueva York (ANSA, Reuter) - «Catastrófico» es el adjetivo más utilizado por los directivos de las compañías aéreas estadounidenses para describir el escenario económico actual y futuro de sus actividades, tras los atentados terroristas cometidos el 11 de setiembre en los Estados Unidos.

Mientras los vuelos regresan lentamente a la normalidad, el sector del transporte aéreo habla de los temores por su supervivencia e invoca la ayuda a la administración del presidente estadounidense, George W. Bush.

Los ataques terroristas contra los símbolos de poder de los Estados Unidos generaron un efecto shock sobre la confianza de los norteamericanos en la seguridad de los vuelos y eso se ve reflejado por las cancelaciones de las reservas aéreas. Por tal motivo las compañías American, Northwest y Continental Airlines cancelaron 20 por ciento de sus vuelos, mientras que esta última despidió a 12.000 trabajadores. La situación podría ser peor para las empresas latinoamericanas.

Continental declaró que continuará perdiendo 30 millones de dólares al día desde el momento de los ataques, mientras que los analistas prevén pérdidas en el sector de entre 2.000 y 3.000 millones de dólares para 2001 y de unos 10.000 millones para 2002.

El secretario de Transportes, Norman Mineta, ratificará en los próximos días a los representantes de las empresas aerocomerciales que la Casa Blanca apoyará la propuesta del Congreso para socorrer a las compañías con créditos por unos 14.000 millones de dólares.

Por otra parte, el correo estadounidense fue autorizado por la Administración Federal de Aviación (FAA) a enviar las cartas y paquetes nuevamente a bordo de los aviones, informó Jane Garvey, titular de la FAA.

El correo estadounidense transporta 163 millones de cartas y paquetes por día, por lo que debieron expandir su línea terrestre después de los atentados terroristas cometidos con aviones y el cierre de los cielos estadounidenses.

Ned Walker, portavoz de Continental, explicó que los despidos del sector podrían trepar a 100.000 en las próximas semanas.

Antes de los atentados del martes, las compañías aéreas atravesaban graves dificultades como consecuencia de la desaceleración económica y, según evalúan analistas del sector, tras los ataques la situación se complicará aun más.

Delta Air Lines, la tercera aerolínea estadounidense, dijo ayer que reducirá su programa de vuelos en 20 por ciento, como consecuencia de los ataques de esta semana contra el World Trade Center y el Pentágono.

El presidente ejecutivo de Delta, Leo Mullin, declaró a la cadena de televisión ABC que esta aerolínea se sumará a la reducción de servicios anunciada por otras compañías, al preverse que muchos estadounidenses optarán por no volar tras los ataques del martes.

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