4 de septiembre 2007 - 00:00

Hace Telerman de Montoya para dejarle una mejor caja a Macri

Jorge Telerman lanzó una embestida contra los contribuyentes, inesperada para un gobierno en retirada. Ayer concretó el llamado a un plan de facilidades de pago con el que piensa recaudar cerca de $ 300 millones; anunció, además, que a fin de mes saldrán a la calle simultáneamente 200 inspectores, todos nuevos en su administración, a hacer un barrido por cada uno de los comercios del distrito. A lo Montoya, ahora Telerman busca fondos para dejarle a su sucesor, Mauricio Macri, dinero en caja para cuando asuma el 10 de diciembre. Pero no pudo imponer una suba de impuestos municipales y ahora también le critican que recurra a una "contribución" de $ 200 millones del Banco Ciudad de Buenos Aires que sumará para que las cuentas porteñas no terminen en rojo a fin de año.

El Gobierno porteño dio inicio ayer al plan de facilidades de pago de todos los tributos que se cobran en la Capital Federal, que fue aprobado por la Legislatura junto con un plan de recorte de gastos que formuló Jorge Telerman.

La convocatoria para que los vecinos puedan regularizar sus deudas, se extenderá por dos meses y considera quitas de hasta 100% de los intereses y cuotas fijas por hasta cinco años, pero no se harán reducciones del capital adeudado.

La medida, es parte de las que viene tomando Telerman, desde que fue derrotado en las urnas porteñas, para aumentar la recaudación y lograr saldar el déficit que tiene proyectado para este año y que su sucesor, Mauricio Macri le pide que revierta.

La Legislatura ya le aprobó al jefe de Gobierno una readecuación presupuestaria, pero dentro de ese proyecto le vetó el uso de $ 100 millones destinados a infraestructura de escuelas y equipamiento de hospitales.

Tampoco pudo Telerman llevar adelante la suba del impuesto por Alumbrado, Barrido y Limpieza, con la cual pensaba recaudar $ 150 millones extra, antes de fin de año y antes de entregarle a Macri el gobierno, acto previsto para el 10 de diciembre próximo.

Con el plan de facilidades de pago, que el gobierno insiste en no llamar «moratoria», Telerman busca sumar unos $ 300 millones para equilibrar el déficit que le ha producido fundamentalmente un aumento de salarios y el subsidio de $ 63 millones para las escuelas privadas, en su mayoría católicas.

Los contribuyentes de la Ciudad de Buenos Aires podrán adherir al plan por deudas en cualquiera de los impuestos del distrito, como Ingresos Brutos, Patentes, ABL, Publicidad y otros.

La oferta de las facilidades se extenderá por sesenta días (desde ayer) y tendrán mayor beneficio los deudores que se presenten en forma espontánea, es decir, antes de ser intimados a ponerse al día.

Los contribuyentes que se presenten espontáneamente a cancelar sus obligaciones tendrán una quita del total de los intereses, pero deben tener al día las cuotas de este año.

En cambio, en los casos en los cuales la Dirección de Rentasde la Ciudad ya hubiera notificado al moroso de la deuda o ya hubiera iniciado el trámite judicial para cobrar la deuda, sólo se reducirá 50% de los intereses.

En todos los casos, las dos condiciones para sumarse al plan son que las deudas sean anteriores al 1 de enero de este año y abonar 15% de lo adeudado. El resto podrá cancelarse hasta en 60 cuotas iguales y consecutivas.

Para inscribirse hay que completar un formulario y presentarlo en la sede central de la Dirección de Rentas o en los CGP comunales habilitados.

El Gobierno porteño calcula que son cerca de 250.000 los contribuyentes que están en mora, pero el principal recurso es el del impuesto a los Ingresos Brutos, para lo cual reforzarán con inspecciones para detectar deudores.

Con la inscripción al plan, que se extenderá hasta noviembre, Rentas considera que aportará a la recaudación buena parte de lo que requiere Telerman para dejar equilibrio en las cuentas.

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