Restos óseos fueron hallados ayer a la madrugada en Magdalena por pescadores del lugar, hallazgo que disparó la sospecha de que podrían pertenecer al testigo desaparecido en setiembre de 2006, Jorge Julio López, luego de declarar en el juicio por el que fue condenado el ex director general de Investigaciones, Miguel Etchecolatz, por delitos de lesa humanidad.
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Sin embargo, horas más tarde tomó fuerza la posibilidad de que el cráneo y el fémur encontrados pertenecieran al estudiante de periodismo, Miguel Bru, desaparecido en 1993.
En un principio, los antropólogos y forenses reunidos en el lugar sostuvieron que los restos «debido al gran deterioro que presentan, datan de antes de 2005», por lo cual la hipótesis inicial quedaba descartada.
De todas formas los peritos e investigadores policiales procuraban ayer informar de esta situación al juez federal platense que está a cargo de la causa que investiga la desaparición de López, Arnaldo Corazza.
Voceros de la Policía sostuvieron que dado que hace poco tiempo se realizó un rastrillaje cerca de Los Naranjos ( localidad de Magdalena) en busca de los restos de Bru, se notificó también a la madre del estudiante asesinado, Rosa Schonfeld, quien estuvo presente mientras la Policía realizaba las diligencias.
También estuvieron presentes en el lugar del hallazgo integrantes de la Comisión Investigadores del Homicidio de Bru.
En tanto si los estudios finales demuestran que efectivamentelos restos óseos datan de antes de 2005, la hipótesis inicial terminará quedando descartada, situación que ya parece usual en la búsqueda del testigo desaparecido hace más de un año.
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