"Hasta Blumberg puede ser presidente por PRO"

Política

Macri prolonga su romance político con Juan Carlos Blumberg, a quien considera un potencial candidato presidencial del PRO. El presidente de Boca Jrs. se encuentra a escasas semanas de decidir si competirá por la jefatura de Estado o por la de la Capital Federal y, aunque se queja de la falta de fondos para hacer campaña, se muestra confiado en poder unir a la oposición para forzar una segunda vuelta en las elecciones de octubre. Dice que hoy trabaja para ser presidente y ni siquiera menciona a Roberto Lavagna.

Periodista: ¿Cómo se imagina el escenario de acá a marzo, cuando tenga que decidir su candidatura?

Mauricio Macri: Estamos viendo un crecienteavance de dudas sobre el gobierno. Vemos que hasta ahora era el momento idílico. Pero empiezan los errores no forzados, el caso de las estadísticas del INDEC, por ejemplo... el gobierno en febrero empieza a trabajar y comienzan a pasar cosas. El otro año fue el 17 de octubre, las patotas del Hospital Francés, el de Clínicas. Van sucediendo hechos que afectan la convivencia y la institucionalidad del país, como la reforma del Consejo de la Magistratura y los superpoderes. El idilio del verano 2007 ya se rompió y ahora comienzan a verse hechos puntuales que muestran cuál es la tendencia de este gobierno: la concentración del poder y el excesivo autoritarismo.

P.: ¿Es posible ganarle a un gobierno que le va bien en lo económico?

M.M.: Es difícil, pero primero para intentar ganar hay que generar un debate. Y eso no lo hemos podido hacer. El primer desafío de la oposición es generar un debate acerca del origen de la recuperación y cuál es el tipo de gobierno que garantiza que el país tenga una estrategia de crecimiento propio. Si logramos dar ese debate, renacen las chances, si no hay debate, es difícil.

P.: Pero el PRO, a través de Juan Carlos Blumberg ya convocó a ese debate, hasta incluyó al oficialismo. ¿Recibieron alguna respuesta?

M.M.: No, el gobierno no sólo no tiene diálogo con la oposición. No lo tiene con su propio gabinete, con su bloque en el Congreso, es muy particular. No tiene estrategias comunes.

P.: Su decisión pendula entre la candidatura presidencial y la porteña. Si se decide por la Capital, el candidato del PRO a presidente va a ser Jorge Sobisch?

M.M.: Primero tenemos que dar el debate en el PRO. Si me inclino por la Ciudad, aunque hoy estoy avocado a mi candidatura presidencial, habrá que ver cuál es el nivel de instalación de Sobisch en ese momento y analizar qué otras alternativas hay.

P.: ¿Y qué otros candidatos hay? ¿Pensó en Blumberg como postulante a presidente de su partido?

M.M.: El PRO es un espacio abierto y cualquiera, incluso Blumberg, puede discutir su candidatura siempre que represente nuestro mensaje y tenga los mismos valores éticos y republicanos para asumirla.

P.: ¿Blumberg se va a definir en marzo?

M.M.: Sí, hemos hablado y se define en marzo.

P.
: ¿Puede haber un anuncio conjunto de sus candidaturas?

M.M.: No está prevista la etapa del anuncio.

P.
: A menos de un mes de decidir su destino político, ¿su definición de qué depende?

M.M.: Estoy viendo el nivel de adhesión que tengo en todo el país, el nivel de recursos con el que contamos y cuál es el armado que tenemos en la Capital Federal.

P.: A nivel de dirigentes, ¿a quién pueden sumar a su espacio?

M.M.: En la mayoría de los casos apuntamos a referentes de la sociedad civil muy respetados y que en la mayoría de los casos no han hecho política. También queremos sumar a todos los que estén desilusionados del peronismo y que no les den cabida, como Ramón Puerta. Lo mismo que con el radicalismo, los partidos de centro. Y un líder social de reconocimiento nacional, como Blumberg.

P.: Mencionó los problemas de financiación. ¿Eso es una traba en su candidatura?

M.M.: Es una enorme traba. Para hacer una campaña se necesitan cuantiosos recursos. El empresariado está muy timorato a la hora de apoyar una candidatura cuando todos reconocen que el país funciona bien democráticamente sólo cuando hay un oficialismo fuerte, pero también una oposición consolidada.

P.: ¿Qué traba los aportes a una campaña con una economía en crecimiento?

M.M.: Lo que los traba es la falta de compromiso. Históricamente en la Argentina hubo ausencia de éste por parte del empresariado para la construcción de un proyecto de largo plazo en el país. Ahora hay que sumarle cierto miedo al autoritarismo del gobierno. Yo creo que hay muchos sectores con temor. Los «Moreno» tienen un discurso amenazante.

P.: ¿Cómo va a llegar el gobierno a octubre para las elecciones? ¿Puede haber segunda vuelta con una oposición tan dividida?

M.M.: Desgaste va a haber porque la falta de previsión frente a los problemas ha sido grande. La inflación no va a estar disciplinada frente a los precios de Moreno y aparte vamos a los supermercados todas las semanas. Los problemas de infraestructura van a seguir apareciendo, caminos, accidentes. Y después la calle, la destrucción de los valores de la convivencia, del orden, del respeto van a seguir cobrando víctimas todos los días. Va a continuar afectando la capacidad de trabajo de la población y la paciencia tiene un limite, ¿no?

P.: ¿Alcanza para una segunda vuelta?

M.M.: Yo tengo optimismo. Hoy ganar la elección parece imposible, pero no más imposible de lo que parecía que Estudiantes ganara el campeonato pasado.

P.: ¿Puede afectar la candidatura de Blumberg en ese distrito?

M.M.: Creo que sería una elección pareja con Daniel Scioli porque el gobierno fracasó en su gestión en la provincia, donde hay enormes problemas de infraestructura, de inserción social, de avance de la droga.

P.: En toda la charla no mencionó ni una vez a Roberto Lavagna. ¿No hay nada más que hablar?

M.M.: No hay nada que decir.

P.
: ¿Ni siquiera se pueden sentar a tomar un café y ver cómo evitan la fragmentación de la oposición?

M.M.: Yo creo que es mucho más importanteque la fragmentación ver si hay debate. Sin debate estamos condenados a seguir perdiendo oportunidades. Yo hice todos los esfuerzos. Pero no voy a hacer más comentarios, ahora en el PRO estamos trabajando en lo nuestro.

P.: ¿La fragmentación de la oposición preocupa a su partido?

M.M.: Es necesario que la sociedad deje atrás el trauma de 2001 y se ponga a pensar en los valores, en la institucionalidad, el respeto a los derechos del otro. No puede ser que se resigne a que «Metano» Quiroz esté libre porque es el chofer del hijo de Mayena cuando todos lo vimos disparar con el arma. No puede ser que la sociedad acepte que Dolía sea amigo del gobierno, tome una comisaría y no pase nada. Que mire cómo aumenta el consumo de paco y piense que es inevitable. Yo pido que no nos resignemos. Si lo hacemos vamos rumbo a ser San Pablo, donde el narcotráfico toma la ciudad. Misiones fue una bocanada que nos devolvió la dignidad, pero el crecimiento económico anestesia lo malo. Necesitamos crecer ininterrumpidamente 20 años, no podemos tener otra caída.

Entrevista de Ezequiel Rudman

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