Eliminan tradicional ronda de ministros porteños en el debate sobre Presupuesto

Una reunión técnica de funcionarios de la Ciudad analizaba ayer nuevas fuentes de financiamiento para el año electoral ante la posibilidad de más recorte.

Horacio Rodríguez Larreta
Télam

No es obligatorio, pero es tradicional que cada año, antes de la sanción de la ley de Presupuesto porteño, se realice un desfile de todos los ministros y funcionarios de organismos externos en la Legislatura. Lo hacen para explicar el alcance de las partidas definidas en el proyecto que envíe el Gobierno de la Ciudad. Inclusive, en ocasiones se acuerdan modificaciones sobre la base de los argumentos de esos expositores. Este año no se hará. Aunque inició la ronda el ministro de Hacienda Martín Mura, la semana pasada, no habrá continuación.

El Gobierno porteño decidió que no habrá funcionarios que expongan ante la Comisión de Presupuesto que conduce Claudio Romero (PRO), ante el “inconveniente” de haber enviado con demora el proyecto de gastos para 2021, un año electoral que funda en el recorte que le aplicó el Gobierno nacional. Es que, el 30 de septiembre pasado, cuando venció el plazo, Horacio Rodríguez Larreta esperaba una resolución a su favor de la puja por el recorte de fondos que, el 9 de ese mes, dispuso por decreto el Gobierno nacional, asegurando que cuando se transfirió la Policía a la Ciudad se calculó mal el monto que correspondía. Como sea, el 20 de noviembre, cuando envió las cuentas, Larreta presentó una propuesta con fuerte ajuste, la incorporación del pago de Ingresos Brutos a las Leliq y operaciones de pases y del Impuesto de Sellos a los consumos con tarjeta de crédito.

Si bien no habrá ronda de funcionarios, en la Comisión aceptarán preguntas de los diputados para que sean respondidas por escrito por el Gobierno porteño en el momento de tratar el expediente para su despacho. Ese trámite está previsto para este viernes.

De esa manera sería casi una votación rápida, con poco debate previo, la del Presupuesto de Larreta, ya que, con el despacho de mayoría firmado, tanto la ley de Presupuesto como la Tarifaria y el Código Fiscal llegarán al recinto el próximo 10 de diciembre para ser sancionado. El oficialismo porteño (Vamos Juntos) tiene votos propios para aprobar esas iniciativas sin sobresaltos.

Ayer, sin embargo, el Gobierno porteño analizaba más posibilidades de ajuste mientras seguía abierto a negociar con el Gobierno nacional. Los más cercanos a Mura atravesaban una jornada de inquietudes, ya que en el Congreso, la Cámara de Diputados preveía sancionar la ley que transforma en una suma fija el 1,18% de coparticipación que podó el decreto de Alberto Fernández (ver nota pág. 13). Atentos a ese debate que demoraba su propia alianza Juntos por el Cambio con extensos discursos, en la previa de que recalara en el recinto de Diputados el proyecto en cuestión, se analizaban alternativas en caso de emergencia. Mura aseguró durante su exposición sobre el Presupuesto que, si se revertía la decisión nacional o la Corte suspendía la quita, no habría aumento de impuestos ni ajuste.

De acuerdo con los números de Mura, la aplicación de la ley del recorte, de llevarse adelante, le produciría una merma de $13 mil millones adicionales a los $52 mi millones que ya consideró a partir del decreto y que compensará con reducción de gastos y los nuevos impuestos.

El Gobierno porteño buscaría alguna manera de financiamiento para “reponer” esa quita si se produce, pero no alteraría los aumentos ya dispuestos en el impuesto inmobiliario que los vecinos pagan con el Alumbrado Barrido y Limpieza (ABL) ni tampoco Patentes. Una reducción mayor de gastos tampoco ayer era una alternativa, mientras seguía esperando un acuerdo para amortiguar el impacto de la quita sobre las cuentas porteñas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar