2 de junio 2005 - 00:00

Ibarra inscribe lista sin kirchneristas en Capital

Alberto Fernández
Alberto Fernández
Aníbal Ibarra hará el último intento para confluir en el cuarto oscuro de octubre con Néstor Kirchner. Será en los próximos días, antes de que cierre el primer paso del cronograma de elecciones abiertas y simultáneas para candidatos a diputados nacionales por la Capital Federal, la semana próxima. Insistirá ante el gobierno para que le concedan una franquicia electoral, que le permita atar una lista de candidatos a legisladores porteños propia, a la que lleve el kirchnerismo de diputados nacionales al cuarto oscuro de octubre. Después de todo no le estaría pidiendo al kirchnerismo más que lo que él cedió en el cuarto oscuro por su reelección en 2003, cuando llevó una boleta a candidatos a legisladores por la Ciudad del kirchnerismo puro, que encabezó Miguel Bonasso como postulante a diputado nacional.

Sin embargo, los votos que le arrastró el gobierno para que le ganara en segunda ronda a Mauricio Macri serían hoy desproporcionados con lo que podría aportarle el ibarrismo a la lista oficialista de octubre.

Eso piensan en el seno del PJ que ya salieron al cruce de esa posibilidad. Por un lado, el legislador kirchnerista Helio Rebot y por otro, el secretario general del PJ porteño, Víctor Santa María, quien aseguró que «Ibarra tiene que dar un giro a su gobierno y debería estar preocupado por eso y no por las elecciones».

La «sugerencia» de Alberto Fernández en ese debate, que se mezcla con las posibilidades de una intervención federal a la Ciudad es a los suyos que «hagan silencio». Les ha dicho además que «cuanto más hable menos chances tiene Aníbal».

La posibilidad de permitirle a Ibarra que «cuelgue» una lista propia de candidatos a legisladores estaba también vetada entre los armadores del Frente para la Victoria, sello con el cual competirá el gobierno en el cuarto oscuro local. Tal como viene anticipando este diario, el ibarrismo viene barajando la idea de una lista aparte desde que comenzó a recibir señales de una suelta de manos por parte del gobierno.

• Condimento

Ahora, la movida agrega un condimento legal: la semana que viene Ibarra enviará a los apoderados del Frente Grande a inscribir al partido para la competencia, anotando el 8 de junio la junta electoral correspondiente, tal cual manda la ley de internas abiertas y simultáneas.

El Frente Grande padece problemas de papeles ante la Justicia electoral, pero ya los apoderados partidarios están convocando a una elección interna para renovar las autoridades en Capital Federal, conducciónque ejercen
Ibarra y su ahora enemigo político Ariel Schifrin. Por las dudas, como lo harán otras agrupaciones, los ibarristas piensan anotar un sello alternativo.

Todo lo definirán este fin de semana, una vez que
Ibarra regrese de su gira europea para la presentación de traza de subterráneos.

Antes de subir las valijas al avión que lo llevó de gira por Madrid,
Aníbal Ibarra salió ofuscado tras una entrevista con Alberto Fernández en la Casa de Gobierno.

En esa tenida,
el jefe de Gabinete nacional lo desanimó sobre la posibilidad de conformar listas conjuntas para las elecciones de octubre. Hace dos meses Ibarra salió de la Casa de Gobierno diciendo que haría las listas de candidatos junto al Presidente.

El gobierno teme que el efecto Cromañón le haga perderlas elecciones en Capital Federal, pero igual, la situación con respecto a
Ibarra no difiere tanto de la estrategia kirchnerista antes del Año Nuevo 2005.

Hasta el 30 de diciembre pasado, el ibarrismo animaba una postulación nacional para el jefe de Gobierno, quien termina su mandato en 2007 y no puede ser reelecto luego de dos períodos consecutivos en el cargo. Esa decisión fue motivo de festejo en distintas mesas de funcionarios que medían cuánta tropa tenía cada uno. De un lado, la senadora
Vilma Ibarra, siempre más cercana al kirchnerismo e impulsando la organización de actos concurridos para lanzar a su hermano a una eventual candidatura a senador, a vicepresidente o a presidente en 2007.

• En liquidación


La bengala que se encendió en Cromañón terminó con esas ilusiones y si Ibarra, sin poder ser reelecto en 2007 bajaba su precio político, directamente la tragedia lo dejó en liquidación.

Antes del 30 de diciembre también
Alberto Fernández, casi su único aliado hoy en el gobierno, tenía sus planes: presidir el PJ porteño, lo que logró el 17 de abril pasado.

Tal como anticipó este diario, el PJ Capital será el eje del Frente para la Victoria, que se conformará con ese peronismo y con el transversal Partido para la Victoria (PV) -organizado por
Diego Kravetz y Vilma Ibarra-, los dos controlados por el jefe de Gabinete. Se sumaría además el resto de Nueva Dirigencia, el partido vecinal que conducía el ex ministro Gustavo Béliz.

La distribución en las listas de candidatos a legisladores porteños se concentra en los primeros 7 lugares que cree el kirchnerismo obtendrá seguro de los 30 que se renuevan. En esa cuenta, el PJ pondrá cinco candidatos y el PV, dos. El octavo y el noveno renglón se repartirán uno para cada uno. A lo sumo
Vilma Ibarra tendría un espacio para alguien de sus filas. Se menciona a la joven Débora Copito, ex asesora de la senadora porteña.

Dejá tu comentario

Te puede interesar