Incansable
No para Cristina de Kirchner. Volverá a EE.UU., a Miami, centro de la oposición a Fidel Castro -justo cuando en la campaña electoral todos buscan el voto hispano y anti-Fidel-, en esta ocasión para hablar de transparencia y corrupción, tema en el que los oriundos de Santa Cruz parecen versados. Compartirá cartel con famosos, la mayoría gente reputada de derecha, inclusive hasta con banqueros que ya no son (caso Emilio Cárdenas o Ricardo Esteves). También con norteamericanos como Roger Noriega y Arturo Valenzuela. No en vano todos son convocados por un medio llamado «Poder», donde los jugadores son escasos pero transitorios. Acompañará también a su marido a Venezuela en el viaje que emprende hoy para encontrarse con Hugo Chávez, Lula y otros mandatarios.
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Cristina de Kirchner
•Acusación
Igual que en su reciente visitaa Nueva York, Cristina Fernández compartirá la escena con empresarios que tienen negocios en el país: estarán, por ejemplo, César Alierta ( Telefónica), Ana Botín (BSCH-Banco Río), José Eduardo Dutra ( Petrobras) o el argentino Eduardo Elsztain (a su ex socio Marcelo Mindlin le tocó agasajar a la primera dama en Manhattan, tal vez le corresponda a él invitarla a comer en Miami).
También habrá ejecutivos de las empresas que quieren ingresar: por ejemplo, Isabel de Polanco (Grupo Prisa - Diario «El País»), muy entusiasmada con el repunte económico de la Argentina, o Carlos Slim, el mexicano que tocó el récord de riqueza en Latinoamérica y que tendió puentes muy activos con el gobierno a través de Felipe González y Carlos Bettini (¿le explicará Slim a la señora de Kirchner su iniciativa para que se capitalice deuda con los bonos en default, como le sugirió a Julio De Vido?).
La inquieta senadora por Santa Cruz se prometió -y lo hizo saber a través de una nota periodística publicada esta semana por una pluma amigaque no volverá a levantar su perfil. Hubo disgustos, aunque pasajeros, por las notas que concedió en algunas revistas durante su paso por Nueva York: puntos de vista, Néstor Kirchner prefiere ocultar la dimensión estética e intelectual que su mujer le agrega a su proyecto político. Ahora todo será académico y no habrá ni una pasadita por el shopping, como en los viejos tiempos.
Pero esto no quiere decir que Cristina Kirchner se mantenga indiferente ante algunos hombres de la cultura con los que compartirá cartel en Miami. El arquitecto argentino César Pelli, por ejemplo, o el astro Julio Iglesias, quienes participarán de un panel sobre factores culturales en la integración hispánica. Casi un entrenamiento para la senadora asistir a este debate, ya que le fue encomendada la presidencia del Congreso de la Lengua este año, en Rosario. Con Julio Iglesias habrá seguramente alguna foto y más de una broma: finalmente, el cantante se postuló en su momento como jefe de campaña de Carlos Menem, sin saber que ese rol terminaría enfrentándolo a Kirchner. Felizmente el proyecto quedó en la nada, lo que garantizará sonrisas en la convención de negocios de Florida.
Como les sucede con los bonistas en Europa, los funcionarios argentinos tienen especial precaución cuando viajan a los Estados Unidos, por la sensibilidad que despierta la política pro castrista de Kirchner. La primera dama llegará a Miami, sede de la oposición al dictador cubano, para una convención organizada por instituciones enfrentadas al régimen de la isla.Ya le quedó claro ese espíritu cuando sus colaboradores le dieron a leer la agenda: entre los paneles habrá uno destinado a hablar de Cuba, integrado por distintos líderes que esperan la liberación de La Habana. Quien encabeza ese elenco es Roger Noriega, el secretario adjunto del Departamento de Estado para el Hemisferio Occidental. Es el hombre que lamentó públicamente la política de tolerancia a las violaciones de derechos humanos de Castro, que desarrolla el gobierno argentino. Llamativo: pudiendo intervenir en el capítulo sobre Brasil o México (los otros dos únicos países a los que se les dedica un título en esta conferencia), Noriega prefirió hablar sobre Cuba. La campaña en Miami es así. Cristina, perspicaz, se dará cuenta.




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