Policias de civil y familiares deliberan en la casa de gobierno provincial donde irrumpieron para hacer sus reclamos salariales.
La Casa de Gobierno de Catamarca fue el escenario de violentos incidentes con la policía provincial, que dejaron varios heridos por balas de goma, luego de que un centenar de efectivos de la fuerza tomara el edificio en reclamo de mejoras salariales y fuera desalojado por la Prefectura Naval.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En medio de la protesta salarial, los uniformados impidieron la salida de la gobernadora, Lucía Corpacci, quien horas antes había solicitado a la Nación la presencia de la fuerza nacional por temor a un acuartelamiento, por lo cual la Casa Rosada envió a 200 gendarmes.
Por la noche, los efectivos de la Policía analizaban una tercera propuesta del gobierno catamarqueño, que consistía en un aumento que llevaría a 8.100 pesos al básico para un agente y hasta 12.300, según la categoría, a partir del 1 de enero próximo.
Además, se ofrecerían 1.000 pesos extras a los uniformados en el aguinaldo y otra suma similar en abril de 2014, para cubrir los gastos de los uniformes: actualmente, el sueldo mínimo de un agente es de 4.300 pesos.
Por su parte, la gobernadora afirmó que tenía "la mejor voluntad de acordar", pero aclaró que era "imposible ofrecer más plata", luego de que el Ejecutivo de esa provincia realizara el nuevo ofrecimiento.
"No pidan más porque es imposible, no tenemos más plata. De más está decir que es imposible otorgar un aumento del 200 por ciento. La situación económica no es la mejor, no sólo acá, sino en todo el país", indicó Corpacci en conferencia de prensa.
Asimismo, la gobernadora catamarqueña indicó que la seguridad en la provincia "está asegurada por Gendarmería" y agregó que esperan "la llegada de más gendarmes", luego de reunirse en su despacho con miembros de esa fuerza de seguridad.
"Hay un componente político en esto. Llamo a la cordura a las fuerzas policiales. Tenemos voluntad de acordar. Le digo a la gente de Catamarca que confío que las fuerzas de seguridad estarán a la altura para no permitir saqueos", precisó la mandataria.
Corpacci aclaró que no mantuvo diálogo con la presidenta Cristina Kirchner, sino que lo hizo con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, al tiempo que negó que se hayan producido saqueos, aunque sí hubo algunos destrozos e intentos de robo en algunos comercios de la capital provincial.
Según informaron medios locales, en medio del enfrentamiento con la Prefectura, los policías realizaron una masiva convocatoria con armas para permanecer frente a la Casa de Gobierno.
Ante el reclamo de los efectivos, el ministro de Gobierno catamarqueño, Gustavo Saadi, aseguró que llegarán a un acuerdo salarial "en base a las condiciones presupuestarias de la provincia", publicó el sitio Catamarca Actual.
"No vamos a soportar ni permitir ningún acto de indisciplina de las fuerzas policiales", agregó el funcionario de Corpacci, a la vez que destacó que los miembros de la fuerza, a pesar del pedido de aumento salarial, "garantizaron que unos reclamen y otros velen por la seguridad".
Al respecto, los efectivos decidieron que quedara como guardia un sólo policía por cada comisaría, pero ante la disminución de personal policial en las calles catamarqueñas, varios supermercados y comercios cerraron sus puertas por temor a los saqueos.
• Otras provincias
En Neuquén, un grupo de policías realizó una marcha por el centro de la capital para reclamar un incremento salarial que lleve el básico a 12 mil pesos (lo que significaría incrementos de hasta el 50% en sus salarios) y unas 500 personas tomaron la Jefatura de la Policía.
Los efectivos indicaron que pretendían una rápida respuesta al pedido, por lo que anunciaron que se quedarían por tiempo indeterminado en la sede policial, mientras representantes de la fuerza y funcionarios provinciales continuaban con las negociaciones en la Casa de Gobierno para destrabar el conflicto.
El subsecretario de Seguridad Pública y Participación Ciudadana de la Provincia, Gustavo Pereyra, aseguró que la policía "está trabajando" y reconoció que se produjo un intento de saqueo en un hipermercado, aunque aclaró que la Policía actuó rápidamente y se solucionó el problema.
"Si lo que querían era instalar el tema, está instalada", señaló el ministro de Coordinación de Gabinete y Seguridad, Gabriel Gastaminza, en referencia a las protestas que se llevaron a cabo tanto en la capital provincial como en Chos Malal, Junín de los Andes y Zapala, donde los comerciantes cerraron sus locales por temor a posibles saqueadores.
Mientras tanto, en Río Negro hubo una protesta de personal policial en la ciudad de Cipolletti, lo que motivó que los comerciantes de la zona norte bajaran las persianas, aunque por la tarde finalmente hubo un acuerdo por mejoras salariales y el pago en término de las sumas por servicios adicionales, informo la prensa local.
Al respecto, el comisario de la regional quinta, Néstor Bobadilla, aseguró que se trataba de efectivos que estaban "de franco", por lo que "no entorpecieron el normal desenvolvimiento del servicio", y que no se trató de un acuartelamiento porque "no tomaron ninguna unidad".
Sin embargo, el abogado de los efectivos rionegrinos, Gustavo Lucero, manifestó que al "reclamo pacífico" se había sumado personal de Bariloche y de General Roca, por lo que el conflicto se había "provincializado", aunque aclaró que no se había afectado el servicio.
Este jueves, la Policía provincial había evitado además el saqueo de un supermercado mayorista en la ciudad de Bariloche, donde hace un año se registraron violentos saqueos, y durante el operativo detuvieron a dos personas.
Dejá tu comentario