Incierto final en la UCR sobre expulsión de diputados díscolos
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Adolfo Stubrin, Mario Jaraz, Roberto Iglesias -presidente del Comité-, Ricardo Daives y Fernando
Chironi. Los caciques radicales elevaron ayer a la Convención Nacional el pedido de
expulsión de los cinco diputados que votaron con el kirchnerismo la polémica reforma del
Consejo de la Magistratura.
Las declaraciones las formuló justamente tras el acto de firma de la carta de intención para la creación de un fideicomiso destinado a obras para el tendido de una red de gas para las provincias de Córdoba, Santa Fe y Santiago del Estero, encabezado por el presidente Néstor Kirchner. El mandatario provincial se mostró partidario de «respaldar las iniciativas presidenciales cuando sean beneficiosas para el país» y opinó que «un partido que se dedica sólo a denunciar y a hacer oposición no se convierte en alternativa».
Otros que prefieren resolver el tema desde la política y no desde lo disciplinario, como Fernando-Chironi, el santiagueño Ricardo Daives y el formoseño Miguel Angel Insfrán, dos de los tres vicepresidentes del Comité, confían en que las expulsiones finalmente no prosperen y que el gesto de Iglesias sirva como una fuerte advertencia de aquí al futuro.
Estrategas del jefe del bloque radical de diputados destacaban incluso que la figura de desobediencia no es nueva dentro de la UCR: «Zamora nunca le pidió permiso a nadie para aliarse con Néstor Kirchner y, sin embargo, no fue expulsado», razonan.
Lo cierto es que en la reunión de ayer, más allá del destierro de estos diputados, también se percibió la necesidad de ampliar el diálogo con intendentes y gobernadores para evitar la repetición de estos incidentes. Adolfo Stubrin, titular de la Convención Nacional del radicalismo, sugirió incluso la necesidad de realizar una cumbre con los mandatarios provinciales.



