Indignado por denuncias de terrorismo, el Gobierno citó de vuelta al embajador uruguayo
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El gobierno argentino, en la nota, renueva su calificación de "ilícito" al emprendimiento finlandés-uruguayo que es cuestionado desde Argentina por su localización en Fray Bentos y su condición de "contaminante".
"La Cancillería ha instruido a sus representaciones diplomáticas ante la Corte Internacional de Justicia y la Organización de Estados Americanos a entregar a dichos organismos sendas copias de la nota entregada a las autoridades uruguayas", indica la nota.
Respecto de las acusaciones uruguayas, el texto argentino asevera que "inquietan por la generalidad y superficialidad" y agrega que "deberían en todo caso haberse basado en una previa verificación de la veracidad, tenor y circunstancias de las supuestas incitaciones".
De acuerdo con esto, la Cancillería expresa que "no es con este tipo de manifestaciones efectistas e irreflexivas que pueden sentarse las bases para una solución de la controversia que mantienen nuestros países: todo lo contrario, tales manifestaciones sólo contribuyen a agravar las fuertes tensiones ya existentes".
Las aseveraciones del gobierno de Uruguay contra Argentina se basaron en declaraciones periodísticas de asambleístas de Gualeguaychú, principalmente Jorge Fritzler.
Precisamente Fritzler, ayer prestó testimonio sobre el tema ante la justicia federal de Concepción del Uruguay y aportó la grabación completa de sus declaraciones, en las que demuestra que "fueron tergiversadas" y reproducidas "parcialmente" en Uruguay.
Ayer, el embajador Bustillo concurrió a la Cancillería para recibir otra nota oficial en la que el gobierno expresó "su más fuerte inquietud" por el derrame de sulfuro de sodio que se registró el martes pasado en Botnia.
En la misma carta, el gobierno calificó de "emprendimiento ilícito" al de Botnia, el cual, aseguró, "es perjudicial para el ecosistema asociado al Río Uruguay y sus áreas de influencia", y reiteró que con su construcción se ha violado "un tratado bilateral, el Estatuto de 1975".
"Nuestro país, en consecuencia, ha instado una vez más a las autoridades uruguayas a detener el proyecto Orion (Botnia), en el marco de la necesidad de evitar un agravamiento de las fuertes tensiones ya existentes entre ambos países", apunta el texto.



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