24 de enero 2006 - 00:00

Ingleses en Ushuaia homenajean a caídos en Guerra de Malvinas

Rompehielos británico gemelo del Endurance que atracó ayer en Ushuaia. La tripulación y veteranos argentinos participarán hoy en un homenaje a los caídos en el conflicto de las Islas Malvinas.
Rompehielos británico gemelo del Endurance que atracó ayer en Ushuaia. La tripulación y veteranos argentinos participarán hoy en un homenaje a los caídos en el conflicto de las Islas Malvinas.
Por primera vez, un buque de guerra de la marina británica (Royal Navy) visita el puerto de Ushuaia, que fue base de operaciones y de abastecimiento de la fuerza de tareas que integró el crucero General Belgrano y los destructores Bouchard y Piedrabuena durante el conflicto por Malvinas. Se trata del rompehielos Endurance, homónimo del que fue el primer protagonista de la escalada que llevó a la guerra a Gran Bretaña y la Argentina. El buque ya había estado en el puerto de la Ciudad de Buenos Aires y en Mar del Plata en 2003, pero en 1998 había intentado sin éxito el arribo a Ushuaia, que fue resistido por grupos de ex combatientes.

Esta vez se diría que las heridas cicatrizaron: hoy habrá una ceremonia de homenaje a los caídos de la que participarán: la tripulación del buque inglés, agrupaciones de veteranos locales, autoridades del gobierno fueguino y de la Armada
. La cita es en la plaza Islas Malvinas de la capital fueguina y se colocarán ofrendas florales junto al monumento que recuerda a los héroes de la guerra de 1982.

El rompehielos tomó puerto-ayer por la mañana, procedente de la Antártida y hará una escala técnica de cuatro días. Sólo hubo manifestaciones aisladas de oposición en el centro de veteranos de Río Grande.

Desde la asunción de Néstor Kirchner, el intercambio político bilateral con el Reino Unido estuvo jalonado por una larga lista de protestas formales de la Cancillería en temas vinculados con la disputa por las islas. En ese contrapunto malvinero, el gobierno nacional decidió adelantar el comienzo de la zafra de calamar, principal fuente de ingresos de los kelpers, el pasado 16 de enero, cuando habitualmente se inicia el 1 de febrero. Hubo un componente de tipo político en la decisión: generar una suerte de competencia de la flota nacional contra la aparición, a esta altura del año, de pesqueros asiáticos que capturan el recurso en la milla 201 y que en simultáneo disponen de licencias de pesca otorgadas por el gobierno de Malvinas. Nunca se sabrá si esta decisión ayuda en algo a la negociación por las islas o sólo califica como «antecedente» en las protestas emitidas por la Cancillería.

• Diferencia

El sendero castrense bilateral, en cambio, aparece asfaltado y casi ignorante de la esgrima que practican el Palacio San Martín y el Foreign Office. Hoy, por caso, desde orillas vecinas del Atlántico sur, los jefes navales de ambas marinas: almirante Alan West, de visita en las Malvinas; y almirante Jorge Godoy, de reunión de mandos en Puerto Belgrano con la ministra Nilda Garré, observarán a la distancia el comportamiento de sus respectivos hombres en el hecho inédito del reconocimiento a los caídos en combate en Ushuaia.

Que el vínculo militar ya no ofrece sospechas lo probaría la ausencia de observaciones o reclamos del gobierno británico frente a las recientes noticias de la cesión de buques de desembarco anfibio y equipamiento para los aviones Super Etendard por parte de Francia a la Marina criolla. En otro caso, el de Venezuela, se oyó la voz de la administración estadounidense bloqueando la iniciativa de España que negoció aviones de transporte y lanchas para las fuerzas armadas de Hugo Chávez. Claro que el primer lord del mar, Alan West, habría conocido de antemano los avances franceses en el equipamiento de la Armada criolla. Fue él quien invitó el año pasado a Godoy y a 57 jefes navales -por supuesto estaba el almirante francés-a la celebración del 200° aniversario de la batalla de Trafalgar. En aquella velada en la cubierta de la nave del almirante Nelson, el HMS Victory, reliquia a flote conservada en inmejorables condiciones de navegación que se engalanó para una cena que presidieron West y la reina Isabel II, se anudaron los puntos entre Godoy su par galo para la transferencia de los navíos de desembarco.

• Recepción

Oficiales de la plana mayor del Area Naval Austral, acompañados por el agregado de Defensa ante la embajada británica en Buenos Aires, capitán de navío Chris Hyldon, recibieron ayer a la tripulación del rompehielos en medio del tronar de cañones de saludo. El capitán del navío británico, Nick Lambert, tiene previsto embarcar a un grupo de científicos del Conicet en el marco de un programa de intercambio entre expertos en climatología y estudios del impacto ambiental del turismo en la Antártida. No habrá, como en otras oportunidades, marinos argentinos invitados a navegar. La señal está dirigida a los intérpretes de la política antes que a los uniformados y parece obedecer al criterio de reciprocidad en las acciones. Es que este año, tal como había sucedido el anterior, no se hizo el ejercicio Millenium, una práctica naval combinada que simula rescates en alta mar de tripulantes de buques siniestrados o en emergencia sanitaria.

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