Inquietan al gobierno un megacacerolazo y marcha de piqueteros
-
El Gobierno felicitó al flamante primer ministro electo de Hungría, Péter Magyar
-
Milei encenderá una de las antorchas de la independencia en Israel
Militantes de la CTA cortaron ayer el puente Pueyrredón durante siete horas
Sin embargo, en gobierno existen varias posiciones: hay quienes se pronuncian a favor de una estrategia final que termine por acallar los sonoros ruidos de las cacerolas y otros que se inclinan por dejar que éstas suenen, aunque prefieren que sea en las puertas de los edificios y viviendas y no en la Plaza de Mayo o en el Congreso. Aducen que las concentraciones masivas «generan el espacio propicio para que actúen los grupos violentos».
También están aquellos que aseguran que el cacerolazo es una consecuencia. «Si resolvemos lo que da origen al cacerolazo ya no habrá cacerolas en la calle.»
Por lo pronto, las medidas de seguridad han sido reforzadas en todos los sectores de la Casa Rosa-da y en la quinta de Olivos. Por caso, en la Casa de Gobierno desde hace cuatro días se ha reforzado el dispositivo de vigilancia y se monta guardia en todo su perímetro día y noche.
Pero lo que más inquieta es la movilización del domingo organizada por los piqueteros de La Matanza.
Por fuera del gobierno, las interbarriales han declarado el «cacerolazo nacional en todos los barrios del país» para el viernes a las 20. El anuncio viene de vecinos autoconvocados en los distintos barrios luego de sucesivas asambleas.
• Traslado
« No queremos a los partidos políticos, ni representamos a ninguna organización, sólo queremos que terminen con el 'corralito' y que haya más trabajo», afirma Lucía, una mujer que ha participado en todas las asambleas barriales.
La información se traslada de boca en boca o a través de e-mails a una velocidad increíble. En muchas páginas Web figuran los lugares y horarios donde se realizarán los escraches que han tenido como blanco a jueces, funcionarios, políticos y hasta al propio Raúl Alfonsín.
Las consignas van desde la devolución de depósitos a los ahorristas, a la nacionalización de los bancos, hasta el pedido de renovación de los jueces de la Corte Suprema.
Además de los bancos, el cacerolazo estuvo también frente a «Canal 13», del multimedio «Clarín», donde enojados clientes de entidades financieras protestaron por «la desinformación y el ocultamiento de las protestas populares».
Los manifestantes recordaron que el grupo monopólico le debe al Estado 2.000 millones de dólares y lo acusaron de hacer lobby para que dicha deuda se licue con la devaluación.




Dejá tu comentario