23 de marzo 2001 - 00:00

Intentan procesar al jefe del Ejército

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) denunció ayer que las Fuerzas Armadas hacen inteligencia interior y que llevarán a Ricardo Brinzoni a los estrados penales por hechos ocurridos en el Chaco en el '76, cuando el actual jefe del Ejército era un capitán de 30 años. El titular del CELS, Horacio Verbitsky, como periodista denunció estos hechos en un artículo publicado hace alrededor de dos meses. Ayer reiteró la historia ante el ministro de Defensa, Horacio Jaunarena, quien acompañado del secretario de Asuntos Militares, Angel Tello, lo escuchó y rechazó buena parte de las acusaciones.

Políticamente, las organizaciones de derechos humanos y sus sponsors quedaron a la defensiva cuando alrededor de 700 oficiales del Ejército, con Brinzoni a la cabeza, autorizados por el Presidente y el entonces ministro de Defensa, Ricardo López Murphy, apelaron al recurso constitucional del habeas data para saber si figuraban en sus archivos acusados de algún delito. Para esto disponían de 10 días para contestar, pasados los cuales se abría el recurso ante la Justicia para ser obligados a dar una respuesta. Y políticamente los perjudicaba tener que admitir que no existían, no tenían, probanzas de delitos. Lo cual contrastaba con las acusaciones que anualmente hacen ante la Comisión de Acuerdos del Senado, a la hora de aprobarse los pliegos de ascensos de oficiales superiores. Pedidos de habeas data de alrededor de 700 oficiales, cuando en los Comandos de Cuerpo y Brigada ya hay presentados más de 2.000 y el ministro de Defensa tiene en su poder 160 más, elevados por el jefe de la Armada, almirante Joaquín Stella.

En esos pliegos elevados al Senado figura en forma pormenorizada la foja de servicios de cada oficial del Ejército, Armada y Fuerza Aérea. Por eso se acusa ahora a Brinzoni, que figura destinado en el Chaco en marzo del '76, cuando el Ejército se hace cargo del gobierno de la provincia. Una forma de contragolpear fue acusarlo de haber sido parte de violaciones de derechos humanos en ese tiempo y en esa provincia. «Es extemporánea la acusación», precisó ayer Jaunarena, recordándoles que la foja de Brinzoni pasó cuatro veces -en su ascenso a coronel, general de brigada, de división y a teniente general-por la Comisión de Acuerdos del Senado sin impugnaciones que lo invalidaran.

Sin embargo, Verbitsky no se amilanó y con la locuacidad que se le reconoce -y aprovechando que mañana se cumplen 25 años del golpe militar de marzo del '76- improvisó una rueda de prensa y acusó. Denunció que el Ejército realiza tareas «de seguridad interior que no son de su competencia». Contó que le entregó a Jaunarena «un documento de inteligencia de la Jefatura del Estado Mayor Conjunto donde se analizan temas de seguridad interior que no son temas de competencia de las Fuerzas Armadas, como la inmigración ilegal». El jefe del EMC, Juan Carlos Mugnolo, se negó a comentarlo ante una consulta de este diario. Evitó así referirse a la frase despectiva de Verbitsky, que habló de un «Estado Menor Conjunto», ocupado con una delegación militar china mientras prepara su visita de la semana próxima al Pentágono para ver cómo funciona «la conjuntez» en Estados Unidos.

Del mismo modo, el CELS decidió iniciar acciones legales contra Brinzoni ante la Justicia Federal de Resistencia por su participación en presuntos «actos represivos» durante la última dictadura militar. Se le informó a Jaunarena que se cuenta con «testimonios» de «una visita que Brinzoni hizo a la redacción del diario 'El Crisol'» durante la última dictadura, en la que el jefe militar «dijo que él colgaría a los subversivos en la plaza pública como escarmiento».

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