La izquierda sigue dividida, aunque en algunos partidosde este sector se discute cómo instrumentar un frente que los contenga y potencie frente a eventuales polarizaciones que se produzcan el 23 de octubre. Mientras tanto, el trotskista Partido Obrero (PO) inscribirá sus propias listas el 7 de julio próximo en la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, y aguardará el plazo del 23 de agosto, haciendo una fuerte apuesta en favor de la conformación de «un frente de izquierda puro», confió ayer Néstor Pitrola.
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Lo mismo planea hacer Izquierda Unida (IU) con las suyas. Ocurre que la posibilidad de conformar un frente de izquierda para las elecciones del 23 de octubre sigue trabada por diferencias políticas entre los partidos, aunque continúan las negociaciones, básicamente entre el PO e IU. Ante el interrogante, Pitrola afirmó que «no excluimos a Autodeterminación y Libertad», de Luis Zamora-, aunque éste no ha manifestado una voluntad expresa de integrarse a un frente. Pitrola explicó a este diario que se ha reanudado el diálogo entre el PO e IU, integrada por el Partido Comunista (PC) y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), pero aclaró que «el obstáculo sigue estando de parte del PC, que busca sumar a otros sectores con los que no hay acuerdo». El dogmatismo de la izquierda y la existencia de popes al frente de cada división política siguen trabando un frente que los incluya a todos.
Al hablar de falta de acuerdo, Pitrola aludió al Encuentro por la Soberanía Popular, conocido como Grupo Rosario, un espacio en el que coinciden organizaciones de izquierda y de centroizquierda, entre ellas el Partido Socialista (PS), Coincidencia Popular, sectores de la UCR y de la CTA. Los mismos que el sábado pasado hicieron su propio congreso en la Capital Federal, encabezado por los socialistas santafesinos Rubén Giustiniani y Hermes Binner.
El PO no está de acuerdo en sumar a un frente de izquierda al PS y a Coincidencia Popular, de Mario Cafiero y Alicia Castro, respectivamente, como propone el PC, aunque sostiene la necesidad de un «frente de izquierda amplio y puro».
Desechando esa declamada amplitud, la organización de Jorge Altamira rechazó la propuesta de frente que le formuló el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), que incluye al Movimiento al Socialismo (MAS). «No queremos un frente ideológico o pseudotrotskista, sino un acuerdo que abarque a toda la izquierda», señaló ayer con dogmatismo Pitrola.
Por su parte, voceros del PC lamentaron que el PO «quiere un acuerdo muy cerrado y pequeño», mientras que dirigentes del MST sostuvieron que el partido de Altamira «no quiere al PC ni al PS, y prefiere que se rompa Izquierda Unida para hacer un frente» con la fuerza que encabeza Patricia Walsh.
A su vez, los socialistas, que formaron una alianza con IU en la provincia de Buenos Aires en las últimas elecciones legislativas, llamaron a formar «una alternativa de izquierda para consolidar la democracia».
Para el PS, la estrategia pasa por consolidar el Encuentro de Rosario con vistas a las elecciones presidenciales de 2007 y para los comicios de octubre avanzar en acuerdos distritales, como el que establecieron con el radicalismo en Santa Fe. Precisamente lo que objeta Pitrola desde el PO.
En esa perspectiva, el socialismo se había acercado a la UCR bonaerense con el acuerdo de Margarita Stolbizer, titular del radicalismo provincial e integrante del Encuentro de Rosario. Sin embargo, la renuncia de Stolbizer a su candidatura a senadora en favor de Luis Brandoni congeló la perspectiva de un acuerdo socialista-radical.
En una declaración, el PS sostuvo que «la inteligencia política estaría dada por la posibilidad de sumar y multiplicar experiencias, abriendo las puertas a entendimientos distritales para las próximas elecciones de octubre, y trabajando al mismo tiempo en un proyecto más amplio para las presidenciales de 2007».
Dentro de este panorama, por ahora contradictorio, IU está decidida a presentar como candidata a diputada nacional en Capital a Patricia Walsh y por el mismo cargo en la provincia de Buenos Aires a la ex legisladora porteña Vilma Ripoll.
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