18 de abril 2005 - 00:00

Internas

Carlos Tomada, Daniel Filmus y Alberto Iribarne festejaron anoche con Alberto Fernández, quien se consagró formalmente como presidente del PJ de la Capital Federal. Los cuatro integran la conducción del peronismo porteño, que lograron con una lista única. Pero ayer también hubo interna en los barrios para elegir delegados al máximo organismo partidario, el congreso metropolitano: se impuso el oficialismo y así domina ahora Néstor Kirchner el PJ de la Capital.

Internas
Alberto Fernández festejó anoche, en la escuela del sindicato de porteros en el barrio de San Telmo, su desembarco como titular del PJ de la Capital Federal que terminó un período de intervención judicial de más de un año.

Ahora, el PJ porteño está controlado por el oficialismo que llegaba ayer a un conteo de dos tercios de los congresales partidarios -entre propios y aliados-, dentro de los cuales el SUTERH ( sindicato de trabajadores de edificios de propiedad horizontal) acaparó la mayor porción, quedándose, tal como anticipó este diario que sucedería, con 108 sillas, de un órgano que rondará los 290 representantes y es el de mayor poder partidario.

El domingo de internas del peronismo ayer fue sólo para cargos barriales y delegados al congreso metropolitano y en la mitad de las circunscripciones.

El gobierno forzó una lista de unidad para autoridades del distrito. Evitó que Fernández tuviera que contar votos, pero no pudo sellar pactos en todos los circuitos electorales, para cargos barriales y delegados al Congreso.

• Denuncia

Con el jefe de Gabinete estarán en la conducción del peronismo de la Ciudad una troupe de ministros, legisladores y sindicalistas amigos del gobierno. Fernández será secundado por Alberto Iribarne de vicepresidente y el sindicalista Víctor Santa María se consagró como secretario general. En la mesa de conducción estarán también Carlos Tomada y Daniel Filmus, entre otros. Así, los peronistas celebraron internas sólo en la mitad de las zonas electorales de la Capital Federal y nada más que para elegir titulares de las circunscripciones y delegados al congreso metropolitano.

Fueron cerca de 20.000 afiliados a las urnas de esa acotada contienda que
concentró por un lado a los aliados del gobierno y por otro a los grupos que quedaron fuera del armado de la lista de Fernández. De las 16 circunscripciones anotadas para la pelea barrial quedaron finalmente 14, ya que -igual que en el resto que evitó la interna-el oficialismo urdió acuerdos para saltear la elección: Fernández no quería correr riesgos sobre la conformación del Congreso.

El albertismo se impuso en todos los barrios, dejando en magra minoría a la oposición
.

La riña más atendida fue en Belgrano, donde compitió una lista que encabezaba
José Luis Acevedo, respaldada por Alberto Iribarne y entre otros por Diego Santilli. Ese legislador porteño, aunque quedó en la vereda de enfrente del albertismo, en el barrio colaboró con el oficialismo y el candidato que es su asesor. Iribarne venció al ex concejal Raúl Padró, desacostumbrado a estas derrotas partidarias, por lo que igual festejó y adujo que se había anulado un padrón adicional que le hubiera permitido, con 70 afiliados, acortar la diferencia. Sólo en esa circunscripción 16 votaron más de 1.300 afiliados, y como no podía faltar, el sábado, Padró anunció la presentación de una denuncia policial contra el jefe de los policías (Iribarne), a quien acusó de una supuesta campaña difamatoria y amenazas, que seguramente se investigará.

• Cuenta final

En el reparto, el SUTERH se quedó con 108 congresales, pero el conjunto de aliados al gobierno rondaría los 200. Puso lo suyo contra el albertismo de Julio De Vido a través del secretario de Comunicaciones, Guillermo Moreno, en circunscripciones donde disputaron -como una picardía- kirchneristas vs. kirchneristas, que quedaron allí con mayoría y minoría. El albertismo, además de los congresales de SUTERH, suma 8 de Iribarne; alrededor de 32 de la ex menemista Raquel Kismer de Olmos; 23 del secretario de Descentralización porteño Héctor Capaccioli; y 23 de la Corriente Popular Porteña que animan los legisladores Silvia La Ruffa, Miguel Talento y Claudio Ferreño junto al cacique «Tito» Pandolfi y 4 del ahora albertista y ex macrista Jorge Argüello, entre otros grupos.

La oposición al albertismo concentró unos 40 congresales, que se reparten entre los que responden al diputado nacional
Cristian Ritondo, a Santilli, Miguel García Moreno, Padró y Juan Minichilo. Luego el Fup, que lidera Eduardo Rollano, perdió en Caballito, en la 7ª, como se esperaba contra todo el sindicalismo retuvo unas 18 sillas en el Congreso. El FUP, si bien integra la mesa del albertismo en el PJ, aún no se retiró de la alianza que mantiene con Mauricio Macri y el divorcio o la confirmación vendría junto con un acuerdo de boletas electorales.

La cuenta final de cuántos congresales habrá la terminaban anoche en medio de la algarabía, pero con la mayoría más uno de esa mesa, el órgano partidario ya puede modificar la carta orgánica o delegar la hechura de las listas de candidatos a legisladores y diputados nacionales por la Capital Federal al Consejo, es decir, a
Fernández.

Dejá tu comentario

Te puede interesar