10 de octubre 2007 - 00:00

Inusual festejo kirchnerista para Capitanich

El kirchnerismo es como el Glaciar Perito Moreno: cada cuatro años tiene un desprendimiento. El beneficiado esta vez fue el flamante mandatario electo de Chaco, Jorge Capitanich, quien fue agasajado anoche en un exclusivo restorán de la costanera de Buenos Aires por un nutrido lote de figuras del oficialismo -encabezado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien además ofició de anfitrión-, luego de su sorpresivo triunfo sobre el radical Angel Rozas el pasado 16 de setiembre, quizás la mayor alegría electoral del año que vivió Néstor Kirchner. Fue casi una súplica pública y conjunta de disculpas por el destrato que el Presidente y Cristina de Kirchner le brindaron al senador durante la campaña electoral, convencidos de que se avecinaba una nueva derrota del justicialista ante Rozas, que finalmente no fue. También el Presidente le obsequió ayer la primera herramienta para gobernar: le prometió lanzar en Chaco un completo plan de infraestructura y un shock financiero tipo plan Marshall.

Nunca los Kirchner habían celebrado una conquista electoral en el interior, y menos en un escenario de Buenos Aires.

Lo cierto es que anoche, casi con puntualidad inglesa, el primero en llegar a Happening Costanera bajo una tenue e insistente garúa fue el senador nacional y ex candidato a gobernador por Río Negro, Miguel Angel Pichetto, otro que sufrió en carne propia el destrato de la Casa Rosada en su campaña para enfrentar al radical K Miguel Saiz en esa provincia en las elecciones del 20 de mayo pasado.

La proliferación de flashes y micrófonos que recibió al jefe del bloque oficialista sorprendió al actor Alfredo Alcón, que cenaba en el restorán, porque esta vez las cámaras no eran para él.

  • Atrasado

  • Con retraso llegó después una turba encabezada por el subsecretario de Gestión Pública, Juan Manuel Abal Medina, el senador Marcelo López Arias, el diputado Agustín Rossi, el ministro Ginés González García (dijo que no comería tomate), el ex piquetero Emilio Pérsico, quien admitió que «no tenía muy claro para qué iba», aunque aprovechó la presencia de los medios para celebrar la condena contra el sacerdote Christian von Wernich.

    Como buen anfitrión, el último en llegar fue el jefe de Gabinete, retrasado en la Casa Rosada por una reunión de último momento con Kirchner. Antes hizo su ingreso triunfal Capitanich: «Me da gusto compartir con amigos el triunfo. Ahora se abre la esperanza para otras victorias, como la de Juan Manuel Urtubey en Salta», dijo en referencia al candidato del Frente para la Victoria que buscará arrebatarle al PJ de Juan Carlos Romero la gobernación provincial. Junto con él ingresaron los ministros de Educación, Daniel Filmus; y de Trabajo, Carlos Tomada, la senadora nacional María Laura Leguizamón, la diputada y economista de FIDE, Mercedes Marcó del Pont, y el propio Urtubey.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar