El 9 de abril de 1953, Juan Duarte fue encontrado muerto en su dormitorio. Estaba arrodillado ante la cama, sobre su propia sangre y tenía un disparo en su sien derecha. A su lado, había un revólver calibre 38 y, sobre la mesa, una carta de despedida dirigida a su cuñado, el presidente Juan Domingo Perón. ¿Se había realmente suicidado? ¿Se mató por mano propia? Las dos hipótesis tuvieron sus argumentos. Acusaciones de corrupción por un oscuro, podrido “negociado de las carnes”. Depresión y angustias del despoder tras la muerte de su hermana, Evita. Temores y sufrimientos por una sífilis causada por sus amoríos promiscuos y venales.
Juan Duarte, el caso que incomodó al PJ: un libro reconstruye su muerte
La muerte del hermano de Eva Duarte fue el caso que mas impacto tuvo hacia el final del segundo mandato de Perón y también tras la revolución.
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En el libro “Maten a Duarte” (Planeta) la periodista y autora Catalina De Elía descifra los enigmas que no respondieron ni la Justicia ni la historia argentinas con documentos inéditos.
Periodista: ¿Cómo definirías a Juan Duarte? ¿Qué representaba él para Perón? ¿Y para Eva?
Catalina De Elía: Juan Duarte era un gran hermano, hijo y tío. Era familiero y cuidaba a los suyos. Tenía especial devoción por su madre Juana Ibarguren y por Evita. Con Evita vivieron juntos a Buenos Aires y se acompañaron en sus carreras. La vida de Juan Duarte cambió cuando Eva conoció a Perón en 1944 porque comenzó a trabajar como su secretario privado, y cuando Perón ganó la Presidencia fue nombrado secretario privado del presidente. Hasta que Evita murió Juan Duarte fue su protegido. También era muy amiguero y le gustaba la noche. Salía con actrices de la época: sus amores más conocidos fueron Fanny Navarro y Elina Colomer. En el libro reconstruí también un caso de acoso a una niña actriz y que se tuvo que ir del país para que Juan Duarte la dejara en paz.
P.: ¿Cómo fue la investigación?
C.D.E.:La investigación arrancó en 2014 y tuvo tres etapas. La primera fue para un informe televisivo, la segunda para mi tesis de maestría y la tercera fue para este libro. Es decir, hace seis años que trabajo con la vida y la muerte de Juan Duarte. Me acerqué al tema por curiosidad y me obsesioné porque cada vez que me acercaba me impresionaban los silencios y la ausencia de información sobre el caso. Cuando quise averiguar dónde estaba el expediente sobre la muerte de Juan Duarte, hermano de Evita y secretario de Perón, me topé con que no había nada archivado oficialmente: ni en el Archivo General de la Nación ni en el Archivo del Poder Judicial de la Nación. A pesar de las dudas que aún persisten sobre si fue un suicidio o un homicidio, tampoco los libros de historia hablaban sobre la investigación judicial. Detecté que existían dos libros de la época: uno escrito por el juez que la misma mañana del 9 de abril de 1953 resolvió sin ordenar autopsia ni pericias que fue un suicidio y otro de un capitán que cuando lo derrocaron a Perón en 1955 determinó que fue un homicidio. Los busqué y encontré en las ferias de libros del Parque Rivadavia en Caballito y en la del Mercado de San Telmo. Además de sus “verdades” antagónicas y parciales, allí encontré lo que buscaba: partes del expediente judicial con un número de trámite. También la información de que el caso se había investigado tres veces: durante el peronismo, durante el golpe a Perón conocido como la Revolución Libertadora y durante el Gobierno de Frondizi. Con esa información volví a los archivos, pero no hubo caso. Contacté a los hijos de los jueces, pero me respondieron que ellos no conservaban el expediente. A través de fuentes de la investigación y con ayuda de María Bourdin y sus compañeros de la Dirección de Comunicación de la Corte Suprema encontramos en el Palacio de Justicia el juzgado físico donde estuvo el último juez. Me presenté allí, les conté sobre mi búsqueda y al cabo de unos días encontraron gran parte del expediente en una caja de hierro del juzgado. Gracias a esta investigación la causa judicial de la muerte del hermano de Evita se archivó oficialmente y yo pude empezar a trabajar.
P.: ¿Cuál fue tu hipótesis inicial?
C.D.E.:Lo primero que me propuse fue reconstruir qué fue lo que pasó con el hermano de Evita y secretario de Perón: ¿Se mató como dijo el peronismo o lo mataron como sostuvo el antiperonismo? Fue un personaje muy poderoso y sin embargo quedó “olvidado” por la Justicia, la historia y el peronismo. Cuando me topé con tantas oscuridades y manoseos con las investigaciones estatales (que en tres momentos históricos concluyeron cosas diferentes) me pareció determinante estudiarlos en profundidad y determinar hasta qué punto “la verdad judicial y estatal” quedó tan alejada de “la verdad real”.
P.: ¿Cómo trata el tema el peronismo?
C.D.E.: Me costó más hablar con el peronismo que encontrar el expediente. Fue una investigación sobre hechos ocurridos en 1953 y todas las fuentes del caso me hablaron en “off”. Sin embargo, me sorprendieron los elogios del presidente Alberto Fernández, que destacó cómo las hipótesis de la investigación sobre la muerte del hermano de Evita fueron cambiando según los vientos del poder.




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