Bruglia y Bertuzzi: "Hemos sido removidos por la política"

Política

Los camaristas denunciaron al Estado argentino y pidieron a la CIDH que suspenda el concurso para los cargos que ellos ocupan temporalmente en tribunal clave.

Los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi recurrieron a un organismo internacional para denunciar al Estado argentino y pedir que se suspenda el concurso que debe cubrir las vacantes en el tribunal en el que permanecen de manera transitoria. Denunciaron una “remoción política”.

En una extensa presentación ante la Secretaria Ejecutiva interina de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) María Claudia Pulido, los jueces pidieron el dictado de una medida cautelar “urgente” para que se suspenda la tramitación del concurso iniciado en noviembre tendiente a ocupar las vacantes de los cargos en la Cámara Federal “de los que estamos siendo destituidos”.

Los camaristas, que por ahora siguen en la Sala I de la Cámara Federal, llegaron a ese cargo por el traslado de jueces que el gobierno de Mauricio Macri dispuso de manera irregular. Un fallo de la Corte Suprema ratificó que los traslados no son permanentes y ordenó hacer un nuevo concurso.

En un extenso escrito al que tuvo acceso Ámbito, los jueces repartieron dardos hacia todos los sectores y con acusaciones que llegan hasta el mismo presidente Albero Fernández. “Es difícil pensar que el Presidente de la República Argentina no se encontraba especialmente inquieto o constreñido para desalojarnos de los despachos”.

La decisión del macrismo de trasladar jueces de forma irregular fue la jugada para ubicar en cargos judiciales clave que les interesaban, a sus magistrados más afines.

En la Cámara por ejemplo se definían las causas sensibles en las que se había acusado a la actual vicepresidenta Cristina Kirchner y además donde inevitablemente llegarían los expedientes por las denuncias contra altos funcionarios del gobierno de Cambiemos, incluido el mismo Macri.

Ya sin instancias en el poder judicial argentino para intentar revertir su situación, los jueces Bruglia y Bertuzzi reclamaron ante el organismo internacional. “Hasta tanto esta Comisión se expida sobre las violaciones de derechos que aquí se invocan, se ordene y mantenga dicha medida de suspensión del concurso”, peticionaron.

“Hemos sido removidos por la política de nuestros cargos de Jueces de la Cámara Federal de la Ciudad de Buenos Aires, vitales para quienes manejan actualmente el sistema del poder, por motivos que en forma individual o combinada generaron un esquema ficcional del que se valieron las actuales autoridades del Estado Argentino para desalojarnos en forma expedita de los cargos que detentábamos”, advirtieron los jueces en la presentación a la que tuvo acceso Ámbito.

En el escrito relataron cómo fue la actuación del Consejo de la Magistratura, el Senado de la Nación y Presidencia, “con dominio centralizado del oficialismo” y la intervención Judicial. “Fueron actos en apariencia lícitos con un vicio originario de ilegalidad (centrado en el Consejo de la Magistratura de la Nación), montados desde la estructura máxima del poder del Estado y perfectamente coordinados. Mediante esta ilícita acción, violaron las garantías de inamovilidad y estabilidad de la que gozábamos. Los motivos pueden ser varios, sin descartar la venganza, búsqueda de impunidad o simplemente obtener cargos del esquema central del poder judicial”, es la versión de los jueces.

En noviembre pasado, una sentencia de 4 votos a 1, la Corte Suprema dejó en claro que los jueces sólo pueden ser nombrados por concurso, con intervención del Poder Ejecutivo y acuerdo del Senado.

Con ese fallo, el tribunal sostuvo que ninguna designación por traslado puede ser definitiva y que los jueces Bruglia y Bertuzzi podrán quedarse en la estratégica Cámara Federal de Comodoro Py hasta que termine el concurso para cubrir las vacantes.

Para los camaristas, el proceso para removerlos lo iniciaron en el Consejo de la Magistratura, “donde tenían mayoría oficialista, incluyendo un juez que actuó como vocero, se esmeró por mostrarse absolutamente partidario, y lo fue”. “Quien inició el trámite fue el representante del Presidente de la Nación, clara demostración del interés oficial en la remoción”, aseguraron. Los magistrados tenían todas las fichas apostadas a la Corte.

Recuerdan que “dos o tres semanas antes del fallo definitivo se publicó, un domingo, en un diario de mucha difusión, que la Suprema Corte dictaría un fallo acomodado a tratar de complacer -parcialmente- a las partes con una tercera posición salomónica, ordenando nuestra restitución a los cargos que ocupábamos, pero en forma transitoria, hasta que se nombrara a los titulares”.

“Nos pareció increíble, jurídicamente imposible”. El fallo de la Corte, según los denunciantes, “es de una originalidad asombrosa, desconcertante”.

Bruglia y Bertuzzi no se ahorraron críticas a la Corte, que según ellos resolvió sobre temas no planteados.

“La materia a decidir era clara, tal como dijimos, planteamos la nulidad de lo resuelto por el Consejo de la Magistratura por violar la seguridad jurídica, afectar la irretroactividad y la estabilidad de los actos administrativos firmes y consentidos, que generaron derechos subjetivos y que sólo podían ser cuestionados por la vía judicial”, fue parte de su explicación técnica.

Dejá tu comentario