El juicio por jurados ya desencadenó la primera gran diferencia entre oficialismo y oposición en el Congreso. Mientras el peronismo sostiene que el tribunal debe integrarse con ciudadanos del padrón electoral -una suerte de tribunal popular sin abogados, salvo que surjan del sorteo-, los radicales de ambas cámaras unificaron criterios por primera vez en mucho tiempo y defenderán el sistema cordobés -mixto-que mezcla gente común con jueces.
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No es casual que la UCR de Diputados y del Senado se haya sentado a dialogar sobre esta iniciativa. Es un proyecto que viene reclamando Juan Carlos Blumberg desde abril y que despierta, en consecuencia, un gran interés mediático y en la opinión pública.
En el aspecto doméstico, los correligionarios no querían aparecer con posiciones encontradas, máxime en un tema tan sensible. Vienen de colisionar en otro tema relacionado con la Justicia y la seguridad, aunque -por suerte para ellos-de menor impacto en la prensa. Ese fue, en realidad, lo que despertó el acercamiento mutuo.
La diputada bonaerense Margarita Stolbizer se quejó de que los senadores de su partido hubieran votado en general el traspaso de la competencia de los delitos minoristas de drogas de los magistrados y Policía Federal a los provinciales.
La norma, leitmotiv de las últimas visitas de Felipe Solá, sus ministros y los intendentes del conurbano al Parlamento, recibió sanción de la Cámara alta y ahora espera convertirse en ley (anteayer, el PJ aprobó una preferencia con dictamen de comisión que aceleróel trámite).
El gobernador argumenta, con lógica, que los asaltos violentos, secuestros extorsivos y asesinatos están vinculados con el tráfico y el consumo de estupefacientes a nivel barrial, sobre todo, en el conurbano. Stolbizer convenció a la bancada que ella integra de que resulta muy peligroso ceder jurisdicción a la Bonaerense en el rubro narcotráfico, aunque sea por menor. Por un lado, considera que no existe capacitación suficiente;por el otro, desconfía de una fuerzacuyos integrantes, a menudo, figuran conectados con bandas criminales. Tiene sus razones.
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