Kicillof: "Es absolutamente una canallada. Mi mujer no habla con Sarlo hace veinte años"

Política

El gobernador bonaerense afirmó que se la convocó como parte de una campaña para finalizar con el desprestigio hacia la Sputnik V. "Es una mentira de punta a punta", sentenció.

El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, negó este miércoles que su esposa Soledad Quereilhac le haya ofrecido a la ensayista Beatriz Sarlo la vacuna Sputnik V y consideró a la maniobra como "una canallada y una mentira de punta a punta", en diálogo con Radio 10.

"Esto que está pasando es una canallada, una mentira de punta a punta. Nadie le ofreció nada a Sarlo ", sentenció el mandatario y agregó que Quereilhac no tiene contacto con Sarlo "hace 20 años".

Kicillof definió al episodio como "un lío" que tiene un objetivo "mal intencionado y claramente para ensuciar" a su esposa, a quien "la están matando en las redes sociales por algo que nunca hizo", repudió.

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El mandatario remarcó que la convocatoria fue parte de una campaña bonaerense para contrarrestar a la que llevaban a cabo grupos mediáticos y dirigentes de Juntos por el Cambio contra el desarrollo ruso que había arribado al país.

"Comenzamos a recibir vacunas en diciembre y en ese momento estaba a full la campaña antivacunas, que era de Carrió, que le puso una denuncia a Alberto (Fernández) diciendo que era un envenenador", explicó y añadió que "todos ellos", en referencia a los integrantes del partido fundado por Mauricio Macri, difamaban con declaraciones tales como "era una vacuna que mataba" o "era peor el remedio que la enfermedad", entre otras que mencionó.

Frente a esta operación, recordó que la iniciativa fue anunciada durante un acto de la localidad bonaerense de Villa Gesell: "Conté que iba a separar cien vacunas para dárselas a referentes de la cultura, del deporte, con la edad reglamentaria, para que los que desconfían dejen de desconfiar".

A partir de entonces, se desde la gobernación se empezó "a sondear a los distintos referentes" para ofrecerles la vacuna rusa, entre los que estaba Sarlo.

En ese marco, Kicillof contó que Sarlo fue contactada por el editor de la editorial de Siglo XXI, que trabajó tanto con ella como con Quereilhac, por medio "de un mail, no por debajo de la mesa", criticó.

"En el mail se le dice 'todo por derecha, nada trucho, mucha gente se va a vacunar y la idea es que después comenten que se vacunaron y que se saquen una foto'", señaló sobre la campaña que iba a llamarse "Yo pongo el hombro" e incluía a 100 personalidades.

"Lo que quieren hacer es que mi mujer es amiga de Sarlo y que fue con una vacuna debajo del saco", apuntó.

En horas del mediodía, Sarlo brindó declaraciones el fiscal Eduardo Taiano y la jueza María Eugenia Capuchetti, en el marco de la causa por el vacunatorio VIP, y comentó que el ofrecimiento se lo comunicó su editor Carlos Díaz, de la editorial Siglo XXI.

“Por lo que yo entendí, desde provincia de Buenos Aires estaban vacunando para lograr fotos que persuadieran a la gente. En ese momento todavía había cierta duda de la efectividad de la vacuna”, contó.

Desde Provincia indicaron que se consideró a la autora como “personalidad destacada en el ámbito de la cultura y la academia con una amplia trayectoria y reconocimiento y una orientación política no cercana a la del Gobierno de la Provincia”, como parte de la campaña para animar a la sociedad a la inmunización.

Tras las repercusiones que generó el episodio, Sarlo aseguró, en contacto con una radio, que se "autocritica fuertemente" por haber manifestado que el pedido fue hecho "por debajo de la mesa".

"Que me disculpe la provincia por utilizar mal la expresión, no debería haber dicho por debajo de la mesa", expresó la ensayista.

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