Kirchner, lo que soñó el Frepaso
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Eduardo Sigal: Quienes, como yo, acompañamos a Néstor Kirchner desde fines de 2000, como una rebelión con el gobierno de la Alianza, reencontrarse con las ideas del Frepaso, que la gestión De la Rúa denostó, no puede ser más satisfactorio. Es recuperar una esperanza porque este gobierno nos está dando lo que nos negó el gobierno de la Alianza.
P.: ¿Usted fue el primer frepasista que adhirió a Kirchner?
E.S.: Sí, con Aldo San Pedro, que era presidente de la Cámara de Diputados bonaerense. Yo era presidente del bloque de senadores del Frepaso.
P.: ¿Qué le produce el reencuentro con Chacho Alvarez, estando los dos ahora tan cerca en la Cancillería? ¿No tiene reproches para hacerle? Porque él a ustedes los dejó de seña...
E.S.: No, no hay reproches. Estamos muy bien. En aquel momento algunos creían que era mejor quedarse en el gobierno de De la Rúa y otros, entre los que me encontraba yo, que creía que había que producir una ruptura. Por suerte apareció Kirchner que facilitaba esto último.
P.: Con la discusión por el Consejo de la Magistratura, sin embargo, los argumentos del Frepaso están enfrente de Kirchner, no a favor.
E.S.: Creo que tenemos que ser cautelosos para que un tema de esta naturaleza no termine de enfrentar a sectores del progresismo o del centroizquierda. El proyecto de reformar el Consejo para mejorar la calidad de la Justicia no puede ser más deseable. El problema de la proporcionalidad es un tema de discusión que no debería llevar a enfrentamiento. Admitamos también que el centroizquierda debería encontrar la forma de encarar políticas concretas, con soluciones.
P.: Lo noto tan entusiasmado que ni le pregunto por la reelección de Kirchner.
E.S.: Eso es una cuestión de Kirchner y del pueblo argentino. Nuestra responsabilidad como dirigentes es pensar en una fuerza política capaz de armonizar la diversidad que rodea al Presidente, para un proyecto de cambio con Kirchner y para después de Kirchner.
P.: ¿Esa armonía se complica si Kirchner asume la jefatura del PJ?
E.S.: No, para nada. Eso es la foto. Si ese PJ expresa a este fenómeno de gestión y convivencia que consolida el fenómeno iniciado en mayo de 2003, ¿cómo me voy a quejar? Alguien debería quejarse, entonces, de que yo presida el Frente Grande.
P.: ¿Es cierto que está disconforme con el lugar que ocupa en una Cancillería que ahora parece más técnica? ¿Lo irritan los diplomáticos?
E.S.: Estoy más que satisfecho con la oportunidad de gestión que se me ha dado desde el comienzo del gobierno en un área que es muy técnica y en la cual el aporte de los diplomáticos no podría ser más indispensable. Creo, sí, que la conducción de la política exterior debe ser eso, política.




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