25 de mayo 2005 - 00:00

Kirchner, más lejos ahora de Ibarra

Néstor Kirchner tomó ayer más distancia de Aníbal Ibarra, quien se mostró así más solo en el intento de reforzar su posición disparando contra un supuesto complot en su contra. Reiteró, Ibarra, que habría un operativo para desestabilizar su gobierno relacionado con las quejas sobre la tragedia de Cromañón y las protestas estudiantiles, según su criterio, y acusó a Mauricio Macri.

El jefe porteño hacía esa exposición al aire por una radio porteña, casi al mismo tiempo que por otra emisora Kirchner sentenciaba que Ibarra tiene que actuar para que no quede «ninguna duda» sobre las «responsabilidades» por la tragedia del 30 de diciembre. Lejos de sostenerlo en su puesto, Kirchner consideró que Ibarra debe dar claras explicaciones de su responsabilidad en el tema.

• Gran duda

Para el gobierno, Cromañón sigue siendo la gran duda a la hora de conformar listas porteñas para el cuarto oscuro de octubre. El temor es, por un lado, que la situación pueda complicarse para Ibarra, a quien apenas están guardando un renglón en las boletas electorales para que postule a alguien de su tropa. Por otro, la causa judicial, creen, puede deparar sorpresas como lo ha hecho ante el fallo de la Cámara que concedió la excarcelación al gerente del local bailable, Omar Chabán, desatando la furia de las víctimas y la opinión pública.

«Aníbal tiene que, fundamentalmente, seguir consolidando las cosas positivas que pueda haber hecho, que las ha hecho. Tiene que definir claramente para la sociedad el proceso de Cromañón, no puede quedar ninguna duda en ninguna responsabilidad. Este es un tema central, fundamental, que lo tiene que hacer con toda claridad para que haya sensación de Justicia. Esto es central. Y bueno, y creo que tiene una gran ciudad, un gran presupuesto y puede hacer mucho más todavía»,
aseguró Kirchner.

Mientras tanto, en el PJ porteño ya hay revuelo por la alianza que pueda seguir llevando adelante Alberto Fernández (presidente del PJ Capital) con el ibarrismo. La semana pasada, ya algunos peronistas salieron a renegar de esa convivencia, pero el jefe de ministros se resiste a deshacer esa unión, por ahora.

• Intencionalidad

Ibarra apuntó ayer a Mauricio Macri. Dijo que «acá hay claramente una intencionalidad sobre una tragedia, de 'tupacamarizarla', de cada uno intentar llevarse su mejor pedazo y si es posible también generar cargarse a un gobierno» y que «Macri fue el primero que trató de buscar rédito político de esto».

La debilidad política por la que atraviesa el gobierno porteño tuvo ayer otra muestra en el entorno doméstico del Gobierno de la Ciudad. Roberto Feletti, el secretario de Infraestructura, el área al que ha dado Ibarra la mayor partida presupuestaria y que con sus logros aspiraba a posicionar para 2007, anunció la conformación de su propia agrupación política.

Feletti, integrado, al igual que
Vilma Ibarra, al Partido de la Victoria, el ala transversal de Alberto Fernández, anunció que puso en marcha una troupe de adherentes.

• Aspiración

El grupo se propone una corriente contraria a las gestiones que realiza el jefe de Gabinete porteño, Raúl Fernández, a quien consideran errado en la «construcción» de alianzas que den soporte a Ibarra, y aspiran a una inserción manifiesta en el kirchnerismo.

El grupo reunido por Feletti anunció además
que elaborará un documento con propuestas para la Ciudad. En el comunicado distribuido ayer, esos porteños le dicen a Ibarra que «debe tomar el ineludible desafío de relanzar su gestión y afianzar una agenda de políticas públicas que le den sustento».

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