9 de febrero 2004 - 00:00

Kirchner muda consejo duhaldista

No tenían demasiado para discutir pero el PJ bonaerense suspendió su clásica reunión de consejo de los martes para acompañar, siquiera a través de un puñado de delegados, la visita de Néstor Kirchner a San Nicolás, terruño de José María Díaz Bancalari.

El jefe de los diputados del PJ, que se anota también para suceder a Manuel Quindimil en la jefatura del peronismo de Buenos Aires, prometió al patagónico un acto ruidoso y juntar a un par de capitanes y capitanejos del duhaldismo para que lo aplaudan.

El radar estará siguiendo el comportamiento de Quindimil. Se sabe que el intendente de Lanús reniega, sin ocultarlo, de Kirchner. Pero Díaz Bancalari invitó al veterano dirigente para gestar una reconciliación que, a simple vista, a ninguno le preocupa demasiado.

Hasta anoche no se sabía con precisión qué delegados del duhaldismo se sumarán al acto de San Nicolás.

Coincidió la visita presidencial con la fecha en que el duhaldismo se congrega en su sede de Avenida de Mayo, oficinas que durante enero estuvieron vacías y que volvieron a ocuparse la semana pasada con una reunión en la que apareció, de sorpresa, Hilda Chiche Duhalde.

Masivo

A San Nicolás también asistirá Felipe Solá, que desde hace algún tiempo sigue a sol y a sombra cada movimiento del Presidente por la provincia. La invitación al gobernador llegó del propio Bancalari, que prepara un acto masivo para recibir a Kirchner y a Solá.

A pesar de que no dudó en suspender la reunión programada, el Consejo del PJ tiene todavía que atender varias cuestiones urticantes. Debe fijar, por ejemplo, fecha para la elección de autoridades partidarias cuyo mandato venció en diciembre pasado pero vía Congreso se extendió su vigencia hasta este año.

De todos modos, lo complejo no es establecer el cronograma, sino encontrar a quien sucederá a
Quindimil, que asumió ese cargo luego de que Duhalde renunció a la jefatura del PJ bonaerense para asumir la presidencia de la Nación.

• Ilusión complicada

Díaz Bancalari se ilusiona con quedarse con ese sillón, pero parece complicado. Hay dos motivos. Por un lado, es difícil que Duhalde, que acostumbra equilibrar el poder debajo suyo, permita que Bancalari concentre dos cargos de relieve: las jefaturas de diputados y del PJ.

Por el otro, el nicoleño es visto como un dirigente que se acercó demasiado a
Kirchner y, por tanto, proclamarlo presidente del peronismo de Buenos Aires implicaría poner al frente del partido a un filokirchnerista y, de algún modo, ceder una porción del PJ al patagónico.

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