24 de noviembre 2005 - 00:00

Kirchner vuelve a la campaña para apoyar reelección ajena

José Alperovich
José Alperovich
Como en un descuido, Néstor Kirchner comenzará hoy a familiarizarse con un término que pronto formará parte cardinal de su salmo diario: reelección. La aproximación será a través de una aventura política ajena, la que emprendió su socio, el tucumano José Alperovich.

De vuelta en la tribuna provincial, el Presidente visitará esta tarde Tucumán para agradecer el triunfo del 23/10 -con 63,9% fue el segundo mejor del país- y respaldar la pretensión de Alperovich de reformar la Constitución habilitando la opción de un segundo mandato.

A pesar de que la agenda es de gestión y desborda de anuncios de obras e inauguraciones, la presencia de Kirchner en Tucumán tiene un condimento político preciso: allí, el gobernador encabeza una embestida reeleccionista que más temprano que tarde calcará el patagónico.

• Estreno

En rigor, mientras el Presidente recorra Tucumán, un tropel de funcionarios y militantes agitará pancartas en Parque Norte -lo contó este diario el jueves pasado- en el estreno de Compromiso K, cofradía neotransversal cuyo «Santo Grial» es la reelección de Kirchner.

Pero éste es, todavía, un deseo silencioso. Alperovich, en cambio, tiene calendario y, en principio, el poderío político para que en 2006 se retoque en la Constitución tucumana el capítulo que prohíbe a los gobernadores los mandatos consecutivos.

Para el 18 de diciembre, el mandatario convocó las internas abiertas en las que partidos y frentes definirán las listas de candidatos que, luego, el 19 de febrero, competirán en la elección de los 40 convencionales constituyentes que reformarán la Carta Magna.

Alperovich necesita 21 delegados para imponer su criterio y, si repite los resultados del 23/10,
nada estorbaría su plan. Aquel domingo, el Frente para la Victoria -que incluyó al PJ- se quedó con todas las bancas nacionales en juego; la oposición terminó jaqueada y dispersa.

«Néstor: te mando cuatro diputados»,
lo saludó esa noche, por teléfono, Alperovich a Kirchner, según cuentan eufóricos los tucumanos. En el poroteo del Congreso, en busca de 129 escaños en la Cámara baja, fue un dato auspicioso e inesperado para la Casa Rosada.

La esposa del gobernador,
Beatriz Rojkés; la protokirchnerista Stella Maris Córdoba, el veterano Alberto Herrera y Juan Salim se convirtieron esa noche en el colectivo tucumano que, desde diciembre, engordará la bancada del Frente para la Victoria en el Congreso nacional.

Si faltaba un elemento más para endulzar al Presidente, Alperovich pudo mostrar otra medalla: el fracaso estruendoso de Fuerza Republicana, el partido de
Antonio Bussi que se derrumbó hasta un escueto 6,8% de los votos y quedó en el tercer escalón.

La ristra de capturas que computa el gobernador se extiende, además, al Frente Cívico -terminó quinto- y al núcleo que postuló a
Gumersindo Parajón con el respaldo del ex gobernador Julio Miranda.

La sumatoria hizo que
Kirchner elija Tucumán para su primera visita al interior (realizó dos al conurbano, Ezeiza y Quilmes) posterior a la elección de octubre. Allí, el patagónico volverá a treparse a las tablas para bendecir el plan reeleccionistade Alperovich.

Ni un segundo tardará, a su vez, el tucumano en expresar su respaldo a que en 2007
Kirchner repita como presidente, poema que ya recitaron otros gobernadores.

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