La Corte traspasó las escuchas judiciales a la justicia federal
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A cargo de esa oficina quedó la fiscal general Cristina Camaño, quien traspasó por primera vez al ámbito judicial tareas que hasta entonces realizaban agentes de inteligencia en una dependencia conocida como "Ojota".
Los equipos de intercepción funcionan en una casona ubicada en Avenida de los Incas al 3800, en el barrio metropolitano de Belgrano, desde donde especialistas civiles monitorean los pedidos de interceptación de comunicaciones.
Se trata de pedido que realizan jueces en casos investigaciones judiciales, algunas urgentes como las pesquisas de secuestros extorsivos, y que en todo los casos necesitaban de la autorización de la fiscal a cargo y ahora, seguramente, del camarista que esté al frente del organismo.
Para ello, resulta central la cooperación de las empresas prestadoras de servicios de telefonía de diferente tipo que son las que concretamente habilitan la intercepción.
Según la acordada, la nueva Dirección de Captación de Comunicaciones del Poder Judicial de la Nación será el "único órgano del Estado encargado de ejecutar las interceptaciones o captaciones de cualquier tipo autorizadas u ordenadas por la autoridad judicial competente".
Además del director, que será un juez de cámara, tendrá cuatro subdirectores, dos de ellos con capacitación y experiencia en cuestiones de investigación criminal judicial; uno en el área informática y otro en administración.
La auditoría del nuevo organismo estará cargo de la Corte Suprema de Justicia sin perjuicio de las disposiciones de control sorpresivas transitorias que se dispongan.
La acordada dispone que el nuevo organismo autónomo deberá "promover la transparencia de los actos de su incumbencia para fijar un sistema eficiente de control", ajustándose "estrictamente las normas legales vigentes y a las órdenes judiciales".
"Seguirá el principio de respeto de la libertad y privacidad de las personas" y establecerá una "reserva absoluta de la información", añade.
Respecto del personal, el nuevo órgano deberá "evaluar la realización de contratos de confidencialidad respecto de la información de los métodos de trabajo de colaboración con los operadores jurídicos".
También deberá establecer una "cadena de custodia" de las escuchas según estándares del Código Procesal Penal de la Nación y promoverá la "capacitación de operadores jurídicos".




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