20 de octubre 2005 - 00:00

La izquierda se acusa de bajar las banderas

Mario Cafiero
Mario Cafiero
La izquierda partidaria argentina se presenta a estas elecciones no sólo fraccionada en el armado de sus listas, también a nivel programático sus viejas banderas parecen declinar. Tanto que entre estos partidos ya se acusan mutuamente de sostener tendencias «clericales», alianzas con las «oligarquías sojeras» y renuncia a la reestatización de los servicios públicos. Como si todo eso fuera poco, se reprochan a veces abusos peores que los de la época de la dictadura, achacados a los principales referentes políticos de la izquierda.

Para Marcelo Ramal, candidato a diputado por el Partido Obrero (PO) de Capital Federal, el panorama en la izquierda es crítico. Cree que el frente electoral (Encuentro Amplio) que integra el Partido Comunista (PC) está desvirtuado en Santa Fe, donde apoyan al candidato socialista Hermes Binner, que a su vez está aliado al radicalismo provincial. Desde el trotskismo, acusan al PC de integrar un frente que apoya la defensa de los intereses de las corporaciones exportadoras de soja santafesinas y el proceso de megacanje de la deuda externa, cuando la izquierda históricamente estuvo radicalmente opuesta a los pagos a los organismos de crédito internacionales, como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial.

Otro es el caso del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST-Unite), que se alió con Mario Cafiero, quien defiende posiciones más conservadoras, como el rechazo a la despenalización del aborto.

• Clerical

Aunque suene paradójico, esta agrupación electoral de izquierda también está tildada de clerical por el PO.

Presenta en el segundo lugar de su listade diputados provinciales por la tercera sección a Francisco Lohlé, continuador de Ediciones Lohlé -una editorial ligada a contenidos cristianos con treinta años de vida- y encargado de la página de Internet de evangelización católica lohle.com. Es el hermano del actual embajador de Kirchner en Brasil, Juan Pablo Lohlé, y está casado con una hija de Antonio Cafiero.

Para
Ramal, la verdadera intención del MST es conformar un frente electoral como lo fue en su momento la Alianza. Es decir que se inclinan por una opción estratégica que los ayude a recaudar votos antes que por formar un frente de izquierda auténtico.

Otros dos casos paradigmáticos señalados como la deformación de los ideales de izquierda son
Luis Zamora y Norberto La Porta.

• Imputación

El líder y diputado nacional por Autodeterminación y Libertad habría renunciado a principios básicos de estos sectores como la reestatización de los servicios públicos que actualmente están en manos privadas. También el actor y legislador porteño Héctor Bidonde acusó a Zamora de utilizar métodos similares a los de la última «dictadura genocida».

«Acude a métodos que no usó conmigo ni siquiera la dictadura genocida»,
se quejó ayer Bidonde, al dar a conocer su ruptura política con Zamora. El legislador por la Ciudad lanzó duras críticas contra el ex líder del MAS luego de que un plenario del partido resolvió expulsarlo.

Por otra parte,
La Porta, legislador porteño por el socialismo, fue acusado por Patricia Walsh de negociar y aceptar donaciones de empresas privadas como Aguas Argentinas y Metrogas.

Así planteadas las cosas, para
Ramal la izquierda argentina estaría ante una disyuntiva: posicionarse como una verdadera alternativa de poder, independientemente de los pocos votos que pueda conseguir, o impregnarse con las propuestas de los partidos tradicionales.

Por su parte, el PO fue acusado en reiteradas ocasiones de ser demasiado frontal y rechazar sistemáticamente la formación de un frente más amplio y plural de izquierda.

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