4 de abril 2005 - 00:00

La puja Duhalde-Solá se muda a Tribunales

Eduardo Duhalde
Eduardo Duhalde
Es un clásico: tarde o temprano, el PJ arrastra sus cuitas a los tribunales para que los jueces tercien en sus forcejeos políticos. El motivo de la disputa es, esta vez, la fecha de la interna abierta, un ítem más que ubica a Eduardo Duhalde y Felipe Solá en veredas opuestas.

Solá
no sólo retacea una definición sobre cuándo convocará y en qué fecha serán las primarias. Además, desde La Plata, el ministro de Gobierno, Florencio Randazzo, desliza la alternativa de que los comicios, fijados por la Ley 12.915, ni siquiera se haga. Ante al zigzageo, la semana pasada el duhaldismo comenzó a evaluar la opción de recurrir a la Justicia para forzar a Solá a que dé precisiones. Por expresa indicación de Duhalde, en el Consejo del PJ provincial empezaron a peinar la estrategia judicial.

Mañana, cuando la mesa que preside José María Díaz Bancalari se cite en Tandil -para homenajear, en su ciudad natal, al ex vice Luis María Macaya-, los duhaldistas volverán a zambullirse en ese debate. Quizás, aunque parece difícil, haya una definición.

Pero no debe descartarse que la Casa Rosada aporte una solución mágica y Néstor Kirchner convoque las internas abiertas nacionales. En rigor, a pesar del pataleo de la UCR, hay una ley vigente y reglamentada. Con eso, un tramo del conflicto bonaerense se encarrilaría.

De hecho, Solá demora el almanaque a la espera de un guiño presidencial: quiere conocer la fecha nacional y luego llamar para el mismo día la interna provincial. Sobre el calendario, Kirchner le anticipó algún dato el miércoles cuando lo recibió en la Casa Rosada. Será en julio y el decreto ya está sobre su escritorio.

• Argumentos y alternativas

Así y todo, el duhaldismo no anulará el recurso legal. Veamos los argumentos y las alternativas que se analizan para «presionar» a Solá para que convoque a internas:

• La primera maniobra, que
Duhalde habló con los suyos el jueves, consistió en presentar una acción «declaratoria de certeza» ante la Junta Electoral provincial. Por motivos técnicos y políticos, anoche esa opción estaba casi descartada. Se podría, en cambio, recurrir a la Suprema Corte de Justicia provincial pero, en ese caso, el resultado de un fallo es incierto.

• Menos engorroso sería presentar un
recursode amparo para garantizar que Solá cumpla la Ley 12.915 y su decreto reglamentario 42/03, normas que el gobernador validó -los dos textos llevan su firma- en 2003 cuando fue electo candidato del PJ por internas abiertas reguladas por las dos disposiciones que ahora cuestiona.

• Por último, ante una eventual no convocatoria,
el duhaldismo hasta entiende factible denunciar a Solá por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público si, embalado por la teoría trágica de Randazzo, el gobernador decide ignorar la ley de internas de punta a punta.

De todos modos,
Solá tiene entre cuatro y seis semanas para definir. El calendario vigente, que arranca desde el 23 de octubre para atrás, es mezquino en los plazos poner en marcha la maquinaria electoral. Veamos:

1-
La elección general, tantopara cargos nacionales como provinciales, se realizará el domingo 23 de octubre.

2-
La fecha máxima para presentar a los candidatos es el 5 de setiembre, 50 días antes de los comicios.

3-
La elección interna de los candidatos debe efectuarse entre 45 y 60 días antes (30 días del escrutinio más 15 o 30 para impugnaciones o acciones judiciales).

4-
Según el Decreto 42/03, la interna debe convocarse con «no menos de 60 días de anticipaciónal acto comicial».

Es decir: si se respeta el calendario actual,
la interna debe realizarse entre el 3 y el 18 de julio para lo que Solá debe hacer la convocatoria entre el 3 y el 18 de mayo. A su vez, la ley fija que la convocatoria debe hacerse entre el 23 de abril y el 23 de junio.

Sin embargo, el cronograma para internas, poco y nada despeja el tironeo sobre si Solá competirá por dentro o por fuera del PJ. Hay, como siempre, datos cruzados. El gobernador dijo que no se irá del «peronismo» pero, en paralelo,
mandó a rastrear logos para armar su propio partido.

Randazzo
es el dador del póquer con los propietarios de logos. Charla con varios tenedores de partido entre los que hará una subasta para ver sobre cuál de esos esqueletos montará el eventual partido felipista si, finalmente, Solá decide competir por fuera del PJ.

Entre los sellos de alquiler,
Randazzo tildó cuatro: el Partido Unión y Libertad que armó Alberto Rodríguez Saá; Celeste y Blanco que usó Carlos Menem en la interna PJ contra Anfonio Cafiero en los '80; PAIS de José Octavio Bordón y el PAN, del ex frepasista Ismael Alé.

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