13 de octubre 2004 - 00:00

La UCeDé, encerrada en Tribunales

La jueza electoral de la Capital Federal María Servini de Cubría revocó ayer la resolución de la Junta Electoral de la UCeDé de ese distrito del 23 de setiembre pasado, ordenando además «otorgar un plazo razonable a la lista Naranja», que orienta Julio Crespo Campos, para «subsanar las observaciones que tuviera su nómina de candidatos». De este modo, terció en el conflicto interno desatado en la UCeDé porteña entre las cabezas de las dos listas de autoridades partidarias presentadas: una encabezada por Crespo Campos y la otra, por Jorge Pereyra de Olazábal. El primero afirma defender la gestión de Néstor Kirchner y Aníbal Ibarra, y el segundo reivindica la de Carlos Menem.

En forma indirecta también dirá lo suyo el fundador del partido, el ingeniero Alvaro Alsogaray. Para el miércoles 27 de octubre próximo el comité nacional que preside el santafesino Carlos Castellani festejará, en el hotel Bauen -un emprendimiento autogestionado con subsidio estatal-, los 22 años de existencia de la UCeDé. El orador será Alsogaray, que ha pedido el micrófono para dar un mensaje dirigido hacia adentro de la UCeDé: cómo ve él el país, el futuro y a quién hay que apoyar.

Crespo Campos
admitió, al ser consultado por este diario, que «la interna liberal terminó en un conflicto judicial», recordando pasadas batallas, aunque en este caso no se llegó al extremo de usar gases paralizantes.

• Impugnación

Todo comenzó con una impugnación presentada por el apoderado de la lista de Pereyra de Olazábal, Jorge Bousquet, invalidando la presentación de Crespo Campos porque sobre 33 delegados unos no aparecían como afiliados; y otros eran parte de la planta salarial de la gestión de Ibarra. Arguyeron que la carta orgánica de la UCeDé prohíbe al afiliado ser parte de un gobierno que no practique el credo liberal. Ahora la jueza Servini les otorgó «un plazo razonable» para poder enmendarla.

Crespo Campos
-encargado por Ibarra de supervisar los sistemas de emergencia de la Ciudad de Buenos Aires y aliado electoral en su momento del jefe de Gobierno para enfado del nonagenario Alvaro Alsogaray- en su momento contraatacó señalando que también los candidatos de su adversario estaban ausentes del padrón partidario. Al parecer una verdad a medias porque esos ausentes habían ratificado silenciosamente su adhesión partidaria. Por esta razón la Junta Electoral declaró inhábil la lista de Crespo Campos, aceptando la impugnación deducida por Bousquet. Era una lista «incompleta»: objeción que también vulnera la carta orgánica.

En el ínterin hubo ofrecimientos de optar por un tercero para encabezar la lista y salvar la unidad partidaria; y de dividir las aspiraciones de Pereyra de Olazábal y Crespo Campos, llevando al primero de candidato a diputado nacional y al segundo para legislador porteño. En esto empeñaron sus gestiones el propio Pereyra de Olazábal y Castellani. No hubo fumata, fracasaron porque Crespo Campos no aceptó las soluciones ofrecidas. Y en rigor se trata de dos proyectos políticos distintos.

Crespo Campos
no sólo rechazó las gestiones sino que además se presentó a la Justicia con su pedido de amparo y de suspensión de las internas del 31 de octubre próximo, por entender que había irregularidades en la convocatoria y en el padrón partidario. La jueza Servini decidió darle parcialmente la razón.

El ucedeísmo se siente reconfortado al advertir que es el cuarto partido nacional -15 distritos con personería-, en número de afiliados, por detrás sólo del PJ, la UCR y el Frepaso, con casi 90.000 afiliados.

Dejá tu comentario

Te puede interesar