23 de agosto 2004 - 00:00

La UCR más que dividida, dispersada

Juan Manuel Casella, uno de los rebeldes de Olavarría, dice: «Si a nosotros nos acusan de querer aliarnos con López Murphy, ellos quieren irse con Kirchner y Duhalde». El grupo rebelde, de una veintena de intendentes, a través de Casella, señaló ayer a este diario: «La UCR está sufriendo un fenómeno de dispersión, no de división». Explicó que se demostró en la última elección, donde en lugar de votar por el candidato presidencial oficial de la UCR, Leopoldo Moreau, muchos lo hicieron por Ricardo López Murphy, un ex radical con larga militancia de base.

Durante el fin de semana, fue convocado por el comité de la provincia un congreso en la ciudad de Mar del Plata, donde Stolbizer tuvo el encontronazo con Casella. Este fue el único del llamado grupo Olavarría (por la ciudad donde hicieron hace tres meses un encuentro fundacional) que concurrió para defender ante el plenario un trabajo presentado hace tres meses: «La reparación social, la reconstrucción del Estado y la Renovación Radical». De hecho, el documento final recogió algunas de sus opiniones.

Estuvieron ausentes todos los firmantes del grupo Olavarría, de indudable peso interno: además de Casella, están anotados en esa grilla los diputados nacionales Roberto Costa y Pascual Cappelleri; los senadores provinciales Alberto Conde, Graciela De Leo, José María Eseverri, Gustavo Bignalli y Jorge Martínez; los diputados provinciales Juan Pablo Tunessi, Silvia Croceo y una veintena de intendentes liderados por Gustavo Posse (San Isidro) y José del Valle, entre otros.

• Reafiliación

Este grupo exige, según afirmaron ayer a este diario Casella y Cappelleri, «reafiliación» para terminar con padrones internos considerados truchos, más aún después de los resultados de la elección presidencial del año pasado; exigieron, además, una reforma de la Carta Orgánica y la apertura a alianzas. Posse y el intendente de Pergamino, Héctor «Cachi» Gutiérrez, son los más decididos a romper con la UCR bonaerense y acercarse a López Murphy, en tanto que «el Japonés» Enrique García buscaría presionar desde adentro, sin avanzar hacia la ruptura. En cambio, sí estuvieron el dueño de casa; el intendente de General Pueyrredón, Daniel Katz; Stolbizer, Federico Storani, Leopoldo Moreau, César Martucci y Ricardo Alfonsín, entre otros. Para la UCR, se trató de las vísperas del primer congreso ideológico que, aseguran, se convocará para fines de octubre o principios de noviembre, para ser la opción de poder en la provincia, según el documento base que se discute en los comités de distrito. De allí las profundas diferencias que planteó la veintena de jefes municipales «rebeldes», liderados por García, Posse y Eseverri, que amenazan con abandonar el partido si éste no establece nuevas alianzas.

Stolbizer
admitió, documento mediante, que «la identidad del partido no está en crisis». Dijo que es posible una ruptura en la UCR bonaerense, aunque la limitó a «sectores minoritarios» que sólo buscan defender «posiciones de poder propias».

Casella
se sintió tocado y arremetió: «La presidenta del partido no puede hablar así. Yo no estoy de acuerdo con que se hable de división, sino de la dispersión, porque muchos afiliados de la UCR votaron por otros partidos». En cuanto a una alianza con López Murphy, el ex diputado dijo a este diario que «hay que analizarla», y enfatizó: «Stolbizer dice que yo quiero aliarme a López Murphy; yo podría decir que Moreau y Raúl Alfonsín quieren irse con Néstor Kirchner y con Eduardo Duhalde».

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