Lavagna arrinconado por la UCR
-
Adorni expone en Diputados y la oposición se prepara para acorralarlo
-
Milei participó en un debate sobre Keynes y aseguró que "sirvió para que políticos corruptos arruinen la vida de la gente"
Con garabatos sobre la
inflación en una pizarra,
Roberto Lavagna presidió
ayer su reunión de gabinete
virtual. Sentó a dos
opositores en la Ciudad,
Ricardo Gil Lavedra y Abel
Posse, a Javier González
Fraga y al radical Gerardo
Morales.
Curiosamente, lo escuchaban algunos que seguramente no serían parte de un gabinete de Lavagna, como Abel Posse, Ricardo Gil Lavedra, los dos candidatos a senador por la Capital Federal pero en listas opuestas colgadas de la fórmula Lavagna, Javier González Fraga, Alberto Coto y Héctor Moguilevsky.
Hubo también examen de teoría bonaerense: distribución de fondos sociales, obras en el conurbano, escuelas inundadas. Sirvió para que Lavagna relatara sus odiseas por los partidos con más conflicto: «Eso es lo que he visto en estos días en Rafael Calzada, en Claypole, en Lomas de Zamora, y es lo que pasa en gran parte del conurbano, y que perjudica especialmente a los más humildes», dijo.
Enfrente lo seguía serio Morales. Los radicales, aunque comulgan con todos esos diagnósticos sobre inflación, pobreza oculta y clientelismo en el conurbano, no están de acuerdo con el estilo de algunos gestos de campaña de Lavagna. De hecho, el jujeño Morales, que casi en soledad y con cierto escepticismo en su partido sigue viajando solo por el país, ya había hecho su propia campaña antes de unirse a esa «reunión de gabinete».
Morales, acostumbrado a cruzarse con Cristina de Kirchner en el recinto del Senado, eligió a la primera dama como centro de las críticas: «Las últimas declaraciones de Cristina Kirchner siguen en línea con esta actitud del gobierno nacional de no ver la realidad. El problema del gobierno nacional hoy tiene que ver con la actitud autista que han asumido tanto el Presidente como la primera dama».
Con un lenguaje que Lavagna no utilizó nunca durante la campaña, recordó sus mejores días de peleas en el recinto: «No escuchan, no saben, no contestan, niegan la inflación, ratifican una vez más que hay una inflación que es la del INDEC, que para ellos está bien, y la otra inflación es la de la oposición, que es la que surge de la percepción de la gente», dijo sobre el gobierno; «la primera dama tiene que poner los pies sobre la tierra y más que luchar contra los planteos que surgen de la oposición, tiene que luchar contra el fantasma del propio gobierno».



Dejá tu comentario