Le hablan a Cristina de plata también en París
El viaje de Cristina de Kirchner por París estaba preparado para ser una combinación de defensa de los derechos humanos, lanzamiento político y algo de turismo oficial. Pero ayer hubo un sobresalto. El gobierno francés aprovechó la visita de la primera dama para lanzar un reclamo cada vez menos diplomático. Francia, otros países de Europa y EE.UU. reclaman que la deuda de más de u$s 6.000 millones que se le debe al denominado Club de París tenga el mismo tratamiento que el acuerdo cerrado con España. Cristina no tenía respuesta y derivó cualquier avance a futuras negociaciones. Mientras tanto, la embajada argentina trabajaba a destajo ayer para lograr que el candidato oficial Nicolás Sarkozy reciba a la enviada de Kirchner. Sucede que Sarkozy será seguramente el próximo presidente de Francia. Si Cristina es elegida sucesora de su esposo, será con él con quien deberá hablar de política exterior en serio.
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El encuentro con Dominique de Villepin, primer ministro de
Francia, fue plato fuerte ayer de la visita de Cristina Kirchner.
Con amabilidad, le habló de la deuda de la Argentina
con el Club de París.
Igualmente, se aludió en la entrevista a las celebraciones que en Francia se desarrollarán en 2010 con motivo del Año de América Latina y a los proyectos para que la Argentina tenga una importante presencia.
Antes, Cristina de Kirchner se encontró con Ségolène Royal,-la candidata presidencial que representará a los socialistas en los comicios franceses, y que según las encuestas perdería las elecciones. Haciendo gala de cierto feminismo, la local recibió a la argentina con la frase de «es la hora de las mujeres», a lo que Cristina corrigió con un «es el siglo de las mujeres». La reunión se realizó en el tercer piso del cuartel general del Partido Socialista de París. En el mismo edificio, ayer los diarios parisinos hablaban de cierto clima de boicot que se teje en contra de la candidatura de Royal, dado que cada vez está más lejos en las encuestas de su competidor inmediato: Nicolás Sarkozy.
La argentina no llegó con las manos vacías a la reunión. Le obsequió a la francesa un adorno de plata y rodocrosita, piedra típica de Catamarca. Ségolène Royal no se quedó atrás, y contraatacó con un «pájaro de vidrio de la suerte». En realidad, no era un regalo que Royal tuviera preparado, sino que formaba parte de la colección de adornos del escritorio de la candidata socialista. «Cuando empiece la campaña, llámame», pidió la anfitriona a la esposa de Néstor Kirchner.
La primera dama Argentina, que va acompañada a sus encuentros oficiales por el canciller, Jorge Taiana, será recibida hoy por el ministro francés de Exteriores, Philippe Douste-Blazy, antes de que ambos participen en la firma del Convenio Internacional para la Protección de Todas las Personas contra la Desaparición Forzada. Mientras tanto, siguen las gestiones para que antes del viernes, cuando termine la gira, la reciba Nicolás Sarkozy, el actual ministro del Interior de Francia y candidato a suceder a Chirac por el oficialista Unión por un Movimiento Popular. La embajada argentina en Francia que maneja el economista Eric Calcagno deberá esforzarse para que este encuentro se concrete. Sería con Sarkozy con quien Cristina en teoría debería hablar para mejorar las relaciones bilaterales si le toca ser presidenta, ya que más allá de lo bien que se lleve Cristina con Royal, seguramente el colaborador directo de Chirac, y no la socialista, será el próximo jefe de Estado del país europeo.




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