Legisladores no quieren que tome más deuda

Política

El Gobierno porteño no sólo tendrá dificultades para colocar la serie de bonos por $ 1.600 millones para infraestructura. También Mauricio Macri se verá en problemas para saldar una deuda con proveedores con pagarés a cuatro años. Pero en ese caso no son los avatares de la economía los que le juegan en contra, sino la oposición legislativa que considera que ya son demasiados los compromisos del jefe porteño a futuro, si es que efectivamente consigue colocar los bonos y además tomar un crédito para la construcción de subtes por más de u$s 1.500 millones.

En principio, el kirchnerismo quiere evaluar la posibilidad de darle permiso al Gobierno de la Ciudad para que salde $ 800 millones de deuda que, según Macri, dejó Jorge Telerman sin incluir en el Presupuesto.

La oposición considera en general que ésa es una deuda flotante como la que se va trasladando de gobierno a gobierno y que Macri debería pagar con el dinero del Presupuesto sin generar más compromisos.

  • Explicación

    El Gobierno porteño, en el proyecto de ley que envió a la Legislatura, explicó que las deudas en cuestión «son originadas a partir de contratos de obras públicas» y de «suministros de bienes y servicios».

    Además aclaró que, tras un relevamiento para comprobar la deuda legítima, se registró que asciende a los $ 800 millones, aunque habría otros $ 200 millones que conforman sumas chicas que no se incluirán en los certificados.

    Pero el gobierno de Macri solicita primero una ampliación del Presupuesto y a la vez «facultar al Poder Ejecutivo para emitir certificados de consolidación tendientes a la cancelación de las deudas existentes».

    Ese certificado de consolidaciónestá previsto que se emita en pesos por un plazo máximo de 42 meses y con una amortización de capital en una única cuota, cumplido el plazo máximo previsto. En tanto los servicios de interés contarán con una tasa variable, BADLAR (promedio de las tasas de los depósitos de 30 días de más de un millón) pagaderos trimestralmente.

    Sólo con esos certificados y la ampliación de la serie de bonos Tango, en una segunda emisión por los $ 1.600 millones, Macri estaría generando deuda por $ 2.400 millones, a lo que deberá agregar el financiamiento para las obras de los túneles por donde correrán las nuevas líneas de subterráneos, una vez que consiga el crédito externo.

    Pero otra razón perjudica a Macri para obtener la aprobación de las leyes. Esta vez el kirchnerismo, que viene facilitando la sanción de las normas que pide el jefe de Gobierno, no quiere quedar ahora como un aliado del macrismo, como ocurrió la semana pasada.
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