Propusieron ayer los legisladores porteños llamar «Rin Tin Tin» a una plazoleta -sin sector especial para canes- en medio de una pelea ideológica que descartó esa propuesta para priorizar títulos de films criollos para el césped (y de paso no generar una confrontación con «Lassie», toda una cuestión de discriminación femenina). Todo un esfuerzo de los legisladores en un mundo en guerra.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En cambio fue unánime la decisión, más seria, de nominar Héctor Cámpora a la AU7, en otra sesión de interés, como poco para los libretistas porteños.
Hay que decir que se esmeraron sacrificando el debate sobre una evaluación de medidas de seguridad para hacer los deberes de rutina: nominar plazas y autopistas durante un recreativo y curioso debate sobre esos bautismos.
La sesión comenzó con la presencia, en el recinto, de Héctor Cámpora (h) y su cuñada, visitas especiales que acudieron a presenciar la votación de un proyecto de la legisladora Delia Bisutti (ARI) para llamar con el nombre del ex presidente argentino a la Autopista AU7. Hasta ahí todo fue normal. Incluso hubo aplausos varios para los diputados que con sus discursos rindieron homenaje al primer presidente constitucional tras el gobierno militar de Alejandro Agustín Lanusse.
Pero al margen de esa denominación, hubo otra que despertó el interés en las bancas: una ley del socialista Roberto Arellano, quien ya no es más legislador, para poner títulos de películas a los canteros de la avenida Ramón Falcón.
La originalidad se topó entonces con la historia. La propuesta fue nombrar «La historia oficial»,«La Patagonia rebelde», «La Casa del Angel», «La guerra gaucha» y «Prisioneros de la Tierra» a los canteros en cuestión. Informado, el belicista Enrique Rodríguez levantó la mano: «¡No podemos poner películas progresistas en la avenida de un ex jefe de la Policía Federal!», bramó el legislador. El solitario marxista Alexis Latendorff (esta vez sin el megáfono que acostumbra utilizar) prosiguió con la protesta: «¡Claro si Falcón fue el asesino de Severino Di Giovanni» dijo aludiendo a la incompatibilad del hecho que denunciaba con el homenaje al film de Héctor Olivera que da cuenta de una rebelión anarquista en el sur del país. «Entonces llamemos 'Rin Tin Tin' al cantero. Era una serie de televisión, un perro de policía», sugirió el peronista Eduardo Valdez. El ex cavallista Atilio Alimena, le sugirió que «mejor 'Lassie', que era más buena». Otro apuntó al dúo: «No se les ocurra 'Pluto', que es de la Disney, a ver si nos cobran derechos».
Ofendidos los defensores del celuloide hicieron oídos sordos a esas iniciativas irónicas. Nadie podía entender cómo un socialista proponía semejante convivencia de homenajes, que dejaba sólo con posibilidades de protagonismo a la película de Leopoldo Torre Nilson, una tortuosa historia romántica, pero Cecilia Felgueras, que conducía la sesión cortó la puja llamando a votar.
Dejá tu comentario