Libera ahora EE.UU. los radares españoles
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Pese a las
rispideces que
crea el gobierno
argentino
con otros
países, Estados
Unidos y
España
acudieron en
auxilio de la
Argentina para
que antes de
octubre -fecha
electoralpueda
tener su
crisis de
radares ya
superada.
La Fuerza Aérea confiaba en la autorización norteamericana; la garantía -dicen-es que el país aún conserva la categoría de gran aliado extra OTAN que fue conferida por el Congreso estadounidense en la década del 90. El gobierno de José Luis Zapatero tiene a la firma el certificado de uso final, último trámite necesario antes del traslado del material bélico y se estima que llegarán a la Argentina a principios de octubre.
Defensa se hace cargo del costo del flete y los seguros. Será tema de anuncio electoral.
Estos radares cuentan con antenas situadas en dos radomos en forma de pelota de golf. El primero se encarga de determinar la distancia y el azimut (orientación) del avión detectado, con un barrido de 360 grados que alcanza 200 millas (más de 400 km) de radio en larga distancia. El radar de altura define el ángulo de elevación de la aeronave. La conjunción de estas dos señales determina la posición exacta del avión. Además, tiene un sistema de identificación electrónica IFF/SIF que interroga al avión por medio de una señal codificada transmitida al espacio con el fin de saber si es un avión amigo o enemigo. Esta misma solución se usa en los radares de control de tránsito aéreo civiles para conocer el tipo de avión, la empresa y el número de vuelo de los aparatos en aproximación a los aeropuertos. De los cuatro equipos se instalaría uno en Resistencia, Chaco, y otro en Merlo, Buenos Aires, asiento del Grupo de Vigilancia Aérea. Mientras los dos restantes quedarían como repuesto de los anteriores.
No es la única ayuda de Madrid; el 16 de junio arriba al puerto metropolitano el buque Grande París, con una carga que Garré espera ansiosa: un radar tridimensional, también de uso militar, denominado Lanza, de última generación, consolas de control y un radar secundario marca Indra. Todo a préstamo por un año. Defensa pagará los viáticos de uniformados españoles que se encargarán de armar el equipo e instruir a los aviadores militares criollos. El Ejército del Aire español dispone de 11 radares tridimensionales Lanza, fabricados por la compañía española Indra, que forman parte de su red de alerta temprana. Tanto obsequio de los españoles tiene su rédito: la empresa Indra Systems ganó la licitación que Nilda Garré, con apoyo de la Organización Internacional de la Aviación Civil (OACI), lanzó en Montreal, Canadá, para el alquiler de un radar secundario y la adquisición de 23 consolas de control.
El presupuesto era de 45 millones de pesos. Cuando estén todos los equipos en el país, la cobertura radar tanto para uso militar como la de control de tránsito aéreo civil quedará a cargo de tecnología española. La operación del conglomerado español Indra sólo tiene un precedente similar, aunque a mucha menor escala. En octubre de 2006, con motivo de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en Montevideo, el Ejército del Aire español desplegó en Uruguay, por espacio de un mes, un radar Lanza 3D de Indra Systems. A finales de diciembre pasado, la Fuerza Aérea de Uruguay compró a Indra dos sistemas de radar primario tridimensionales, uno fijo y otro móvil, para la vigilancia de su espacio aéreo, con un presupuesto total de unos 19 millones de euros.




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