En la Catedral porteña se sucedieron ayer las misas por la muerte del papa Juan Pablo II.
El gobierno argentino llevará a la Santa Sede un mensaje de «agradecimiento» por la relación que mantuvo con la Argentina durante el papado de Juan Pablo II, a través de la delegación oficial que participará en los funerales. La encabezará el vicepresidente Daniel Scioli y estará integrada además por el canciller Rafael Bielsa y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, quienes serán recibidos por el embajador ante el Vaticano, Carlos Custer, para participar de las exequias.
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La delegación no viajará junta, porque cada uno de ellos se ocupó de sus respectivas reservas aéreas en aviones de línea. Oliveri viajará hoy al Vaticano. «Vamos a estar un día antes del jueves, que es el día que se calcula que va ser el funeral», aseguró el secretario de Culto al ser consultado. Scioli, en cambio, tiene previsto viajar mañana y se alojará en la embajada argentina ante la Santa Sede (Roma está atestada de peregrinos y turistas). Bielsa, por su parte, se estima que también viajará mañana, aunque la decisión está condicionada a la resolución de un tema en la OEA.
La delegación no contará con Néstor Kirchner, quien según estimó el sábado el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, podría viajar al Vaticano para la asunción del nuevo papa. El vuelo de Aerolíneas Argentinas que llevará hoy a Oliveri partirá desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza a las 23 y arribará mañana a Roma. El funeral de Juan Pablo II dicen que se realizará el jueves próximo, aunque está previsto que las exequias duren nueve días.
El gobierno decretó a partir de la muerte del Santo Padre tres días de duelo nacional que se están cumpliendo y que tiene como principales características el izamiento a media asta de la bandera nacional y la suspensión de actos oficiales.
El eventual viaje de Kirchner como jefe de Estado a la asunción del nuevo papa se enmarca en los pasos protocolares que la Argentina acordó con el Vaticano y que establecen que, de no poder asistir a ese acto, tendrá 90 días para entrevistarse con el nuevo pontífice. Scioli expresó su profunda consternación por la muerte del papa Juan Pablo II, a quien definió como «un hombre defensor de la paz y de la libertad». «Consustanciado con el magisterio del gran hombre que ha sido el Santo Padre, me siento consternado por su desaparición física. Ha muerto un hombre defensor de la paz y de la libertad», expresó, a través de un comunicado, el vicepresidente.
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