Los hipermercados sólo abrirán hoy si hay seguridad
-
El Colegio de Escribanos afirmó que las operaciones se informan siempre a la UIF
-
Argüello, uno de los jefes de la CGT: "Se van a profundizar los conflictos"
Así lo revelaron a este diario, por caso, voceros de Auchan, Carrefour y Wal-Mart; en todos los casos, tratarán de abrir en las zonas que no presentan potencial de conflictividad, pero verán «hora a hora» cómo evoluciona la jornada.
En sentido inverso, los shopping centers de Alto Palermo Centros Comerciales SA (APSA) se mantuvieron abiertos sin excepción, aunque -en parte por lo que estaba pasando en otros puntos de la ciudad, en parte por falta de clientes-varios cerraron algunas horas antes de lo habitual.
Lo mismo sucedió con la cadena Disco, que abrió sus locales en todo el país, salvo dos de los cinco supermercados que habían sido atacados en la jornada anterior. Los momentos de hondo nerviosismo que se viven en el país hicieron que una pequeña aglomeración que se formó frente a un local en el barrio de Palermo porque abrió más tarde que lo usual, provocó el temor de los vecinos que llamaron a la Policía pensando que se trataba de un saqueo. Fue una falsa alarma. No sucedió lo mismo en su sucursal de Campana, donde un grupo se reunió para exigir la entrega de alimentos.
Récord
Por su parte Carrefour logró abrir seis de sus 22 hipermercados (cinco en Capital Federal, uno en Mendoza); de sus cadenas de menor superficie (Norte, Tía, etc.) funcionaron 70 sobre 130. El ataque más serio sufrido por un Norte fue en la sucursal Campana, prácticamente desvalijado el miércoles, y que ayer fue nuevamente acosado por saqueadores. «Nos pasó en otros puntos de la cadena: vienen grupos a pedir que les demos comida, gritan un rato y luego se van», dijo Fabio Fabbri, vocero de la cadena francesa.
El récord en materia de pedidos, sin embargo, la tuvo otra de las empresas francesas del sector que actúan en la Argentina, en este caso Auchan. Según una fuente cercana a la firma, un grupo concurrió a su sucursal de Quilmes a solicitar alimentos; el representante de Auchan les ofreció 600 kilos. ¿La «contraoferta»? Seiscientas toneladas. La negociación terminó allí. Auchan decidió canalizar los aportes de alimentos a través de la filial de Cáritas en cada una de los tres municipios en los que actúa.
Curiosamente, no fue ésa la sucursal de Auchan más afectada por los desmanes, sino la de La Tablada, ubicada en los terrenos que ocupara el Regimiento de Infantería motorizada: allí un centenar de manifestantes saltó las verjas, atravesó el estacionamiento y derribó las persianas. Poco después, la intervención de la Policía provincial puso fin al saqueo.
Auchan, a través de la fuente, anunció que tampoco abrirán hoy, lo mismo que ayer.
«Hasta que no haya seguridad, no se puede trabajar», es el (no por repetido irrazonable) argumento que esgrimen los empresarios. «Nos golpearon a los empleados, y no queremos de ninguna manera que se repita.»




Dejá tu comentario