21 de diciembre 2001 - 00:00

Los hipermercados sólo abrirán hoy si hay seguridad

Si bien los saqueos continuaron en diversos lugares del país, las grandes cadenas se vieron menos afectadas que en la jornada anterior en sus sucursales. De todos modos, gran número de bocas de venta debieron cerrar en prevención de nuevos desmanes, y hoy muchos híper y supermercados volverán a permanecer con las cortinas bajas.

Así lo revelaron a este diario, por caso, voceros de Auchan, Carrefour y Wal-Mart; en todos los casos, tratarán de abrir en las zonas que no presentan potencial de conflictividad, pero verán «hora a hora» cómo evoluciona la jornada.

La falta de saqueos ayer podría ser atribuida en parte a que gran número de supermercados decidió cerrar ante el menor atisbo de problemas. Por caso la cadena Jumbo/Unicenter de hipermercados y shopping centers cesó sus actividades en nueve de sus centros -sólo funcionaron los de Mendoza y el porteño barrio de Palermo-; en sentido contrario el shopping de la localidad de Martínez (el mayor del país por superficie y facturación) clausuró sus puertas al mediodía de ayer.

A esa hora miles de clientes que estaban haciendo sus compras en el híper y en los locales del centro comercial, fueron informados que debían desalojar las instalaciones. Según averiguó este diario, las autoridades de la empresa Cencosud decidieron tomar esa medida ante advertencias anónimas de que serían atacados por saqueadores.

Precauciones

La misma empresa trataría de abrir hoy todas las bocas que sea posible, pero haría lo mismo que en la víspera: bajar la persiana en cuanto se produzca la menor posibilidad de ataque; como lo que sucedió en Neuquén, por caso, donde se produjo casi una batalla al chocar policías y manifestantes (cerca de 200) que trataron de ingresar al Jumbo local para saquearlo.

«Hay que cuidar a los empleados y a los clientes: no queremos lastimados», dijo a este diario un ejecutivo de Wal-Mart, que ayer también cerró todas sus bocas de venta. «Por ahora no tuvimos intentos de saqueo, pero tenemos que ser muy cuidadosos. Por eso vamos a permanecer cerrados hasta que la seguridad esté garantizada.»

En sentido inverso, los shopping centers de Alto Palermo Centros Comerciales SA (APSA) se mantuvieron abiertos sin excepción, aunque -en parte por lo que estaba pasando en otros puntos de la ciudad, en parte por falta de clientes-varios cerraron algunas horas antes de lo habitual.

Lo mismo sucedió con la cadena
Disco, que abrió sus locales en todo el país, salvo dos de los cinco supermercados que habían sido atacados en la jornada anterior. Los momentos de hondo nerviosismo que se viven en el país hicieron que una pequeña aglomeración que se formó frente a un local en el barrio de Palermo porque abrió más tarde que lo usual, provocó el temor de los vecinos que llamaron a la Policía pensando que se trataba de un saqueo. Fue una falsa alarma. No sucedió lo mismo en su sucursal de Campana, donde un grupo se reunió para exigir la entrega de alimentos.

Récord

Por su parte Carrefour logró abrir seis de sus 22 hipermercados (cinco en Capital Federal, uno en Mendoza); de sus cadenas de menor superficie (Norte, Tía, etc.) funcionaron 70 sobre 130. El ataque más serio sufrido por un Norte fue en la sucursal Campana, prácticamente desvalijado el miércoles, y que ayer fue nuevamente acosado por saqueadores. «Nos pasó en otros puntos de la cadena: vienen grupos a pedir que les demos comida, gritan un rato y luego se van», dijo Fabio Fabbri, vocero de la cadena francesa.

El récord en materia de pedidos, sin embargo, la tuvo otra de las empresas francesas del sector que actúan en la Argentina, en este caso
Auchan. Según una fuente cercana a la firma, un grupo concurrió a su sucursal de Quilmes a solicitar alimentos; el representante de Auchan les ofreció 600 kilos. ¿La «contraoferta»? Seiscientas toneladas. La negociación terminó allí. Auchan decidió canalizar los aportes de alimentos a través de la filial de Cáritas en cada una de los tres municipios en los que actúa.

Curiosamente, no fue ésa la sucursal de Auchan más afectada por los desmanes, sino la de
La Tablada, ubicada en los terrenos que ocupara el Regimiento de Infantería motorizada: allí un centenar de manifestantes saltó las verjas, atravesó el estacionamiento y derribó las persianas. Poco después, la intervención de la Policía provincial puso fin al saqueo.

Auchan, a través de la fuente, anunció que
tampoco abrirán hoy, lo mismo que ayer.

«Hasta que no haya seguridad, no se puede trabajar», es el (no por repetido irrazonable) argumento que esgrimen los empresarios. «Nos golpearon a los empleados, y no queremos de ninguna manera que se repita.»

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