19 de noviembre 2012 - 11:14

"Los holdouts intentan crear un default técnico"

Cristina de Kirchner al hablar en el acto de cierre de la Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC).
Cristina de Kirchner al hablar en el acto de cierre de la Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC).
La presidente Cristina de Kirchner destacó el pronunciamiento realizado por la Reserva Federal de Nueva York, entidad que se manifestó contraria a un fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York. Este pronunciamiento se encuentra en línea con la posición de la Argentina, en la causa que el juez Thomas Griesa lleva adelante por la presentación de fondos buitres que aspiran al pago de la totalidad de los títulos en default que tienen en su poder. La primera mandataria hizo estas consideraciones en el marco de un discurso de 56 minutos que pronunció en el acto de cierre de la Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), que se desarrolló en el hotel Sheraton.

Por otra parte, acusó a los holdouts de estar buscando que la Argentina caiga en default técnico. Explicó que los fondos buitres "han contratado un derivado financiero que se llama credit default swap (CDS), lo que constituye en una timba financiera". Sostuvo que los hold outs apuestan "a que el país no va a pagar. Creo que están buscando un default técnico", enfatizó la presidente.

Responsabilizó, en otra parte de su discurso, a las calificadoras de riesgo que son justamente las que determinan si un país cae o no en default. Asimismo, explicó a una concurrencia de más de mil empresarios de la construcción, que un default técnico es "no pagar a tiempo, o no pagar todo lo que corresponde". Para inmediatamente después preguntar, en tono irónico, "¿Y quiénes dicen que se entró en default técnico? ¿San Martín?, ¿Belgrano?, no, lo dicen las calificadoras de riesgo".

En realidad, en las últimas semanas hubo especulaciones del mercado y de algunas calificadoras en cuanto a que la Argentina podría caer en default técnico, luego de que la Corte de Apelaciones de Nueva York aceptara la cláusula del tratamiento igualitario entre los tenedores de bonos que ingresaron al canje y los hold outs.

Con clara satisfacción, la Jefa de Estado leyó párrafos de la carta que la Reserva Federal de Nueva York le dirigió al juez Griesa, en donde advierte al magistrado que la decisión de pagarle a estos fondos "es demasiado amplia y podría tener consecuencias operativas que impiden el buen y eficaz funcionamiento del sistema de pagos".

La Presidente también dijo: "escuchen esta frase, la Reserva Federal urge a la Corte...vos te imaginas Mercedes (refiriéndose a Marcó del Pont, titular del Banco Central) si hicieras un comunicado que vos urgís a la Corte Suprema de Justicia y sugerís tal cosa, yo creo que te hacen un juicio político y te tenés que ir del Banco y yo también por haberte nombrado", para inmediatamente aclarar que la entidad instó "a limitar el alcance de la medida, de acuerdo con las normas del derecho federal que rigen la materia".

Siguió leyendo la misiva de la Reserva Federal y sostuvo que "la medida solicitada por los buitres" fue considerada "muy amplia y debe ser rechazada" ya que "sujeta a los bancos intermediarios a requerimientos o responsabilidades potenciales que no están permitidas por la ley aplicable".

Cristina afirmó también que "es imposible que Argentina deje de pagar sus deudas" y recordó y que solo el 8% de los compromisos emitidos en moneda extranjera "está en manos de privados".

El titular de la Cámara de la Construcción, Carlos Wagner, en un discurso que tuvo la clara intención de no contrariar a la primera mandataria, comenzó su alocución elogiando el importante crecimiento que tuvo el sector de la construcción durante la década, gracias a las políticas oficiales, pero luego, en un tono muy medido, se lamentó por las medidas del Banco Central que afectaron al sector inmobiliario.

Cristina no dejó pasar el comentario y en su discurso le respondió al titular de la cámara con una enfática defensa a la pesificación del mercado inmobiliario. Dijo que todos los costos de la construcción son en pesos y que el sector inmobiliario sólo perdió 587 puestos en el segundo trimestre del año.

En otro tramo, Wagner elogió también la nueva ley de riesgos del trabajo y que el gobierno nacional haya comenzado a normalizar los pagos correspondientes a la obra pública y solicitó a las provincias que sigan el ejemplo de la administración central.

En este sentido, la primera mandataria reconoció que los pagos de la obra pública se habían retrasado como consecuencia de la crisis internacional.

Rescató lo que consideró como una buena administración del gobierno de La Pampa que, ante los retrasos en los giros de la Nación, apeló a fondos propios para mantener la continuidad de las obras. Por el contrario, criticó a Santa Cruz al que acusó de desviar fondos que le giraba la Nación para realizar obras, a gastos corrientes. Por tal razón informó que, de ahora en más, el dinero para las obras se va a depositar en el Banco de la Nación a nombre de las empresas constructoras.

Tras reseñar las principales obras que lleva adelante su Gobierno, volvió a defender el modelo basado en el desarrollo del mercado interno y le pidió a los trabajadores "la defensa del proyecto político que ha generado más de 5 millones de puestos de trabajo".

Finalmente, Cristina sostuvo que "no le veo una solución pronta" a la crisis internacional. Explicó que "si siguen colocando el dinero únicamente en los bancos y para hacer esas cosas como las que intentan los hold outs con la ayuda de la justicia de Nueva York, en contra de sus propios contribuyentes, ahí no hay salida, y no es que no haya salida porque no tengamos soluciones, sino porque no hay quién se anime a ponerle el cascabel al gato. Y acá lo que se trata es ponerle al cascabel a los que precisamente han originado esta formidable crisis financiera", concluyó con el aplauso de los asistentes.

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