15 de noviembre 2005 - 00:00

Los piqueteros y activistas trataron de sacar provecho

Acceso denegado. La prohibición del ingreso en la Legislatura a familiares de Cromañón hizo que los padres cortaran la intersección de Avenida de Mayo y Perú, desde donde siguieron la sesión de la Sala Acusadora.
Acceso denegado. La prohibición del ingreso en la Legislatura a familiares de Cromañón hizo que los padres cortaran la intersección de Avenida de Mayo y Perú, desde donde siguieron la sesión de la Sala Acusadora.
Acorralados entre la valla policial que les prohibía acercarse a la entrada de la Legislatura porteña y una concentración de unos mil piqueteros duros, muchos armados con palos y los rostros cubiertos, los padres de las víctimas de Cromañón seguían desde los móviles de televisión y en los cibercafés la sesión de ayer.

La metáfora de la politización del reclamo no podía ser más elocuente. Las miradas compungidas de las madres, el altar con fotos y objetos personales de los fallecidos estaban tapados por banderas del Polo Obrero, la CCC, el MST Unite, la FTC, y los encapuchados del MP 29 con garrotes en sus manos, mirando desafiantes a la Policía.

Pese al pedido de los familiares de bajar todas las insignias políticas para realizar una sentada en la Avenida de Mayo, que estuvo cortada desde temprano durante la mañana, los partidos de izquierda ignoraron los pedidos de no politizar la tragedia. En la primera línea, se paseaba Vilma Ripoll junto a Mario Cafiero. También estaban Héctor Bidonde y Marcelo Ramal del Partido Obrero.

«Disculpe oficial, ¿dónde está el acto a favor de Ibarra?», fue la pregunta de un cronista dirigida a un efectivo de la Policía Federal. «¿A favor de Ibarra? ¿Me estás hablando en serio? Vos me estás cargando. No les da la cara para hacer un acto pro Ibarra. Los van a fajar.» La inocencia y la ignorancia del agente tenían su correlato en la esquina de Sarmiento y Florida, donde punteros y algunos funcionarios del Gobierno de la Ciudad repartían volantes defendiendo la institucionalidad y denunciando una vez más un intento de golpe en la Capital.

• Diluidos

Transcurrían los minutos, y los padres de Cromañón parecían diluirse entre las columnas piqueteras, que seguían llegando, como la de la MTL ( Movimiento Territorial de Liberación), que aportó uno de los grupos más numerosos, casi 600. «Nosotros necesitamos apoyo de la sociedad civil pero no de ellos. Ellos son políticos igual que los que están adentro. Si se arma quilombo y queremos romper todo nosotros tenemos justificación, ellos no», explicaba César Branzini, presente en el lugar por la muerte de su hija Romina el 30 de diciembre del año pasado.

A las 15.50, Musimundo, McDonald's, Farmacity y el Banco de Galicia comenzaron a bajar sus cortinas metálicas anticipando un final violento, y preocupados por la masiva asistencia de los piqueteros.
«¿Ves esas banderas? Cuando empiezan a llegar ésos, nosotros sabemos que tenemos que cerrar todo», relató un comerciante de la zona, mientras señalaba las columnas del MP 29 y el MTL. El rechazo a los partidos de izquierda y al colectivo de piqueteros era generalizado entre los grupos de padres, quienes si bien consideraban positivo el apoyo popular, rechazaban la presencia de banderas políticas.

Miguel Borras
, que perdió a su hija Mariela en el incendio del local de Once, ensayaba una explicación: «No sé por qué la sociedad nos dejó solos. Capaz que piensan que somos golpistas o violentos. Pero no somos eso, necesitamos apoyo».

«Estamos exaltados. Nosotros no traemos palos, no se por qué los traen ellos. Tendrían que habernos dejado pasar para no estar acá mezclados con infiltrados», se quejaba también Ana María Lasota, mientras sostenía la foto de su hijo Jonathan.

Los padres traían noticias impresas de Internet que anticipaban que se conseguirían 30 votos para enjuiciar a
Aníbal Ibarra. Mientras, en las calles la combinación explosiva de padres desesperados, activistas armados y políticos oportunistas entonaban cánticos contra Néstor Kirchner, quien lejos, en el sur del país, prepara cambios en su gabinete.

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