26 de agosto 2007 - 00:00

Lula negó diferencias con la Argentina y Venezuela

El presidente brasileño, Luiz Lula da Silva, negó que haya una disputa con Argentina y Venezuela por la hegemonía sudamericana y admitió que parte de los argumentos de Hugo Chávez contra los biocombustibles son atendibles.

"No existen disputas con Argentina y no existen disputas con Venezuela...
construimos una política en América del Sur que yo creo es la más sólida de toda la historia" afirmó el mandatario en una entrevista publicada hoy en el diario Estado de San Pablo.

"Estamos muy bien con América del Sur, tuvimos aquellos problemas con Bolivia, que son problemas naturales" precisó respecto de los roces diplomáticos entre Brasilia y La Paz tras la nacionalización del gas decretada por el presidente boliviano Evo Morales.

Lula sostuvo que "Brasil, como la mayor economía, tiene que ser siempre más generoso con Bolivia, Paraguay y Uruguay porque son países menores que precisan tener oportunidades de crecimiento".

Paraguay y Uruguay han expresado sus cuestionamientos al bloque, exigiendo políticas que contemplen las asimetrías económicas.

Defensor de los biocombustibles -Brasil es el segundo productor mundial de etanol-, Lula ha impulsado en los últimos meses una campaña mundial para ampliar las plantaciones destinadas a la generación de energía no contaminante.

La iniciativa, lanzada en marzo durante dos reuniones entre Lula y su colega estadounidense George Bush, fue criticada por el mandatario venezolano Hugo Chávez, que alertó sobre un aumento de precios de los alimentos, lo que mereció duras réplicas por parte del gobierno brasileño.

En el reportaje publicado hoy, Lula se mostró más moderado en su controversia con Chávez, que tuvo su momento más álgido en abril de este año, poco antes de la cumbre energética regional celebrada en Isla Margarita, Venezuela.

Lula dijo hoy que le "gustaría" que los Estados Unidos dejen de producir etanol a base de maíz y "dejen el maíz para las gallinas". Es preferible, agregó, que Estados Unidos importe el etanol "de los países más pobres para que (éstos) se puedan desarrollar".

El mandatario brasileño admitió que en algunos casos el empleo de maíz para destilar etanol causará un aumento del precio de los alimentos.

"No es totalmente equivocado que las personas se preocupen con la disputa entre etanol y los alimentos. En un país como México el aumento del precio del maíz crearía un gran problema porque la gente come mucha tortilla (a base de harina de maíz)", puntualizó Lula.

De todos modos reiteró que la expansión de biocombustibles permitirá que "los países más pobres no se queden dependientes del petróleo... es una forma de crear empleos y de generar exportaciones hacia los países más ricos", concluyó.

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