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"Hicimos algo a largo plazo y en un espacio al cual queremos que se sume mucha gente; lejos de irse los que están, lo que hay que lograr es tener éxito en convocar otros líderes", respondió Macri ante una consulta sobre cómo impactarán en PRO los resultados del domingo en el distrito bonaerense en caso de que no resulten favorables.
En ese contexto, Macri volvió a plantear que, "hasta que Argentina no tenga una alternativa seria, constructiva, con capacidad de gobernar, no habrá un sistema democrático equilibrado".
"La realidad que plantea el oficialismo o el caos, el oficialismo que se pelea, que se arregla o que se vuelve a pelear, es una realidad que hay que cambiarla de a poco porque no se va a lograr de un día para otro", expresó.
Macri insistió con que PRO "es una alternativa" y, en cambio, "claramente el duhaldismo y el kirchnerismo son dos partes del oficialismo por más que a veces sea complicado entender".
Por otro lado, el dirigente xeneize descartó de plano un acuerdo electoral a futuro con el ex presidente Eduardo Duhalde pero advirtió que no renuncia al diálogo "con nadie" y volvió a plantear que "sentarse en una mesa a discutir políticas de Estado no significa que uno sea aliado, sino responsabilidad política".
Como ejemplo, mencionó que los diputados leales a su fuerza votaron recientemente proyectos en sintonía "con el gobierno nacional, en contra del duhaldismo y el ARI juntos".
"Pensamos las cosas a favor del país: nos queremos aliar al crecimiento, a todo lo que sea para eso. Desde el Congreso vamos a apoyar (el crecimiento), sea impulsado por quien sea", garantizó Macri. Además, reiteró su confianza en que PRO hará una "buena elección" y apoyó su pronóstico en la "frustración" de aquellos que "no vieron cambios en la Capital en los últimos años, a partir del pedido explícito del presidente (Néstor Kirchner) de que se apoyara la continuidad del que estaba" al frente del gobierno porteño, Aníbal Ibarra.
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