Dos miedos atormentan a Mauricio Macri: el pánico a otra (la segunda) derrota en la Capital y, atado a eso, el terror irrefrenable a que ese fracaso marque el fin de su paso por la política. Contra esos dos fantasmas forcejeó, en las últimas horas, el diputado.
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El consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba trabajó para dinamitar esos dos temores que, en una charla con el candidato, definió como «mitos».
Durán Barba recomienda que se anote para competir por la Jefatura de Gobierno porteño. Es, todo indica, lo que finalmente hará Macri.
Los argumentos que escuchó el líder de PRO, los dilemas que todavía no puede o no sabe resolver y la incertidumbre que su jugada genera en el bloque opositor que, con matices, integran de Roberto Lavagna a Ramón Puerta, forman un mapa complejo y de lecturas múltiples. Veamos:
«Lula, miren el caso de Lula. ¿Cuántas veces perdió hasta que ganó?», relató Durán Barba. Alguien, en el macrismo, citó un caso de cabotaje: el de José Manuel de la Sota, que sumó varias derrotas antes de llegar a ser gobernador de Córdoba. El fundamento que se repitió frente a Macri sostiene que una buena elección -ganar en primera vueltaaun perdiendo en la segunda, no debilitará su proyección política. «Pero si dejamos que vaya otro candidato en Capital y le va mal, eso afectará a PRO para la presidencial y dos derrotas de ese nivel sí serían irreversibles», le dijeron. Es decir: Macri puede, según la visión de algunos de sus laderos políticos y de Durán Barba, permitirse otra derrota en la Capital sin que eso signifique que se tenga que volver a la casa.
El ecuatoriano, que se dice amigo de Macri, endulzó los oídos del candidato con otra hipótesis: le aseguró que, a diferencia de 2003, cuando perdió en la segunda vuelta con Aníbal Ibarra, ahora tiene chances ciertas de triunfar. «Aquella campaña estuvo mal planificada; Dick Norris cometió muchos errores», diagnosticó Durán Barba, para quien, a pesar de que Jorge Telerman es un «buen candidato», Macri puede imponerse. ¿Y las encuestas que lo dan perdedor en el ballottage? «Los sondeos antes de la primera vuelta no sirven para proyectar la segunda», escuchó el boquense. Un ejemplo: a Rafael Correa en Ecuador le anunciaban una derrota por 18 puntos pero ganó por 15.
Atado a los movimientos de Macri, Ricardo López Murphy, Jorge Sobisch y Ramón Puerta se acomodan para ocupar un lugar en el tren opositor. Con un ímpetu inesperado, en un rapto efusivo, el jefe de Recrear dijo que debería ser candidato a presidente si Macri, como presume, juega en la Capital. Semejante confesión de Murphy -que sorprendió a algunos de sus laderos-tiene su lógica: corrido Macri, no quiere que la butaca del segundo cargo más relevante de PRO lo ocupe su «enemigo» Sobisch ni, mucho menos, un peronista como el misionero Puerta.
Enredado con su propia madeja, Macri charló en las últimas horas con todos ellos mientras cada uno por su lado voceaba sus planes individuales: así como López Murphy se autopostuló para la presidencia, los operadores de Sobisch retomaron un plan similar que ya parecía desdibujado. El peronismo anti-K, en tanto, empezó a barajar la alternativa de que Puerta juegue en esa cancha, a pesar de que el misionero toma carrera para competir en su provincia.
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