3 de marzo 2008 - 00:00

Macri licitará 4 líneas nuevas de subtes

Mauricio Macri
Mauricio Macri
El macrismo intentará que esta semana la Legislatura porteña apruebe en primera lectura el ambicioso plan de nuevas trazas de subterráneos y la corrección de las ya planificadas de acuerdo con la petición del jefe de Gobierno porteño.

Una de las principales correcciones que Mauricio Macri busca hacer a la Ley 670, sancionada en 2001, que estableció el recorrido de nuevas redes de transporte bajo tierra, es que se permita que los pasajes sean subsidiados por el Estado. Es decir, que las concesionarias reciban el aporte de los gobiernos sin necesidad de discutirlo, sino que lo establezca una norma. Además, cambia el proyecto y le da más intervención a Sbase, la empresa estatal que se ocupa de los subtes en la Ciudad de Buenos Aires.

  • Condicionamiento

  • Pero, el kirchnerismo ya anticipó que no sancionará ningún proyecto referido a la red de subtes sin que antes lo apruebe el gobierno nacional, que será parte en el emprendimiento.

    Esto sucede porque la administración de los subtes de la Capital Federal es compartida con la Nación. Se trata de una transferencia que no se efectuó a pesar de haber existido en las conversaciones que, no bien ganó las elecciones, Mauricio Macri mantuvo con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Es más, en una de las oportunidades en las que Macri asistió a reclamar el traspaso de la Policía, Fernández le ofreció, en cambio, la transferencia de los subtes, pero nada se concretó.

    Lo cierto es que para el macrismo, la realización de los túneles y la puesta a andar de los vagones son una meta para 2010. Está convencida la tropa de Macri de que el jefe de Gobierno se lo ha tomado como una cruzada para el bicentenario y que estaría dispuesto a iniciar la inversión que, en conjunto, demandará u$s 2.500 millones para terminar todas las líneas.

    Macri ya presentó el proyecto en la Legislatura, pero deberá esperar más de lo que está acostumbrado en este caso.

    Estas leyes tienen el procedimiento llamado de doble lectura: primero se aprueban en el recinto, luego se convoca a una audiencia pública para debatir el proyecto y finalmente regresa al recinto para su aprobación final. Ese trámite demanda meses a partir de la existencia de un proyecto con despacho de comisión y todavía no se llegó a esa instancia.

    El proyecto de Macri aclara que actualmente hay obras «para la extensión de la red en 4 frentes: línea A a Flores, línea B a Villa Urquiza, y la línea H a Pompeya y al norte de Once» y explica por qué quiere modificar las futuras construcciones que se aprobaron hace siete años.

    Además, señala que la ley actual «expresa prohibición del subsidio a la tarifa de los usuarios en las nuevas líneas» y que eso «plantea interrogantes sobre cuál será el grado de aceptación de los usuarios si su tarifa es mucho mayor que la de las restantes alternativas de transporte».

    Dice entonces que la Ley 670 «fue concebida en un momento en el que la tendencia era hacia la desaparición de los subsidios operativos, situación que no se mantuvo después de 2001. La experiencia a nivel mundial indica que en muchas ocasiones ciertos niveles de subsidios pueden justificarse por razones socioeconómicas».

    Con respecto a las nuevas trazas, el gobierno macrista quiere «la identificación de la zona comprendida entre la avenida Vélez Sarsfield, las vías del ferrocarril Roca, en las inmediaciones de los hospitales Borda y Moyano, como apta para la localización de un importante centro de trasbordo de la red de subterráneos con los ferrocarriles Roca y Belgrano, centro denominado preliminarmente Nueva Barracas». También plantea la creación de otro centro de trasbordo «entre la Facultad de Derecho de la UBA y la estación Saldías del ferrocarril Belgrano Norte, denominado preliminarmente Retiro Norte-Facultad de Derecho».

    Esos centros quedarán luego conectados por la línea F de subterráneos -aún no iniciada- de modo que ésta atravesará las restantes.

  • Itinerarios

    Otro de los cambios es la línea E-Norte, desde Retiro hacia Plaza Italia por la avenida Del Libertador hasta Recoleta y luego por avenida Las Heras hasta Plaza Italia, de modo que compartirá recorrido con la actual línea D que va hasta la Plaza de Mayo, en un tramo bajo la avenida Cabildo y pasa por Plaza Italia.

    Así, de acuerdo con el proyecto, las líneas E ( actualmente corre por Directorio y San Juan) y E-Norte «tendrían un itinerario diametral Plaza de los Virreyes-Plaza de Mayo-Retiro-Plaza Italia», por un tramo destinado actualmente a la línea H.

    Otra línea proyectada es la G, que de acuerdo con la vieja ley preveía su combinación con Retiro para dar una rápida conexión a la zona comprendida entre Av. 9 de Julio y Pueyrredón. En cambio, ahora se priorizaría que esa nueva línea sea una prolongación de la actual B a partir de su cabecera en Leandro Alem y Corrientes.

    De ese modo, el proyecto pide autorización para que el Ejecutivo, a través de Sbase, licite cuatro líneas nuevas: F, G, I y E-Norte, además del tramo que falta de la H.
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