Mauricio Macri intentó recomponer con excusas su relación con Ricardo López Murphy, pero no lo logró. El diputado-empresario se sumó sorpresivamente ayer a una reunión que el «bulldog» y el diputado Pablo Tonelli mantenían en Recoleta para excusarse por las negociaciones inconsultas que una delegación macrista había mantenido con Roberto Lavagna.
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«Se juntaron sin que yo lo sepa. Y eso te da una noción de la envergadura de Lavagna, que se reúne con legisladores porteños y no con nosotros», fue la excusa de Macri para minimizar el cónclave que los legisladores del PRO Gabriela Michetti, Diego Santilli, Santiago De Estrada, Marcos Peña y el diputado Eugenio Burzaco celebraron la semana pasada con el ex funcionario kirchnerista.
López Murphy no quedó conforme y mencionó otros problemas irresueltos como la falta de respeto a los acuerdos pactados. Ejemplificó con el Consejo de la Magistratura porteña, donde el macrismo le retiró el apoyo al candidato de Recrear, Juan Toso.
Anoche, López Murphy lanzó una dura advertencia para Macri, su socio político, al declarar que «si no se admiten los problemas» en el seno de la coalición, «no se puede avanzar».
«La política no se puede hacer en lugares reservados, sin que el pueblo sepa de qué se trata», dijo el líder de Recrear en un acto en el barrio porteño de Balvanera, al referirse a las reuniones privadas entre dirigentes macristas y el ex ministro Lavagna.
«Tenemos problemas por las reglas de juego, no por candidaturas, y lo primero que tenemos que hacer es resolver estos problemas internos de manera inteligente, no ocultándolos», dijo López Murphy tras el acto.
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