Macri ya interviene la recaudación de Capital

Política

Los futuros funcionarios en la Capital Federal de Mauricio Macri, quien regresará mañana de sus vacaciones poselectorales, persisten en monitorear la contabilidad de Jorge Telerman, de quien esperan un plan de ahorro para que el ejercicio termine en déficit cero.

Ahora, un grupo avanzó sobre el área de Rentas, donde la recaudación no está llegando a los niveles esperados, un hecho que, antes de quitarles el sueño a los macristas desveló al ministro de Hacienda de Telerman, Sergio Beros. Anticipándose al desembarco de la tropa del gobernante electo, el funcionario dispuso, el mes pasado, un mecanismo de retenciones bancarias para poder cobrar lo que no estarían pagando los contribuyentes del Impuesto a los Ingresos Brutos que se recauda en la Ciudad de Buenos Aires.

Resultó que, para la llegada de los macristas, la recaudación de junio reportó $ 504.472.000, superior en más de 20% a la de mayo, aunque el equipo de Macri quiere conocer cómo termina julio, cuando se producirá la compensación por lo retenido a través de los agentes el mes pasado.

  • Límites

    De todos modos, los macristas creen que no es suficiente. «Nosotros no cogobernamos», se atajan los asesores de Macri, que aseguran que las reuniones en las oficinas de Rentas son sólo para conocer cómo evoluciona la recaudación y no para dar recomendaciones.

    El Impuesto a los Ingresos Brutos es el principal recurso de la Ciudad. Representa cerca de 60% de los $ 9.200 millones que deberían estar ingresados a fin de año y su base se compara con la del IVA (Consumo) que en el primer semestre del año acumuló una suba de 33% con respecto a 2006, mientras que, incluido el repunte de junio, en Ingresos Brutos ese acumulado reporta alrededor de 24%. Calculan -tanto los macristas como los funcionarios de Telerman- que la recaudación tendría que estar por lo menos 5% más alta que actualmente.

    Lo cierto es que si bien no quieren hablar de una virtual intervención, el monitoreo que está llevando adelante el equipo del jefe de Gobierno electo, que conduce, además de Grindetti el economista Carlos Walter, lo sienten los telermanistas casi como una inspección de la AFIP, con la tranquilidad de que no deberánpagar nada antes de irse. «El régimen de retención está mejorando la recaudación, pero no sabemos en cuánto va a impactar», desconfió Walter a este diario.

  • Freno

    El titular de Rentas de la Ciudad, Jorge Serdarevich, por su parte, ya frenó a los embajadores de Macri con la promesa de una serie de medidas que le asegurarían llegar a fin de año con $ 7.400 millones recaudados por todo concepto. Entre ellas, que el 1 de setiembre lanzará a la calle 200 fiscalizadores, a razón de uno por kilómetro cuadrado, a inspeccionar la situación tributaria de los comerciantes, pymes y demás vecinos de la Ciudad que pagan impuestos en el distrito.

    A eso le ha agregado que ya comenzaron las intimaciones a grandes y medianos contribuyentes por saldos pendientes y, como plus, el propio titular de Rentas atiende por la radio del Estado porteño, una vez por semana, a los vecinos que lo llaman.

    Con todo eso en marcha, los telermanistas esperan recibir a Grindetti, quien tambiéntomó una semana de recesopara que de ese modo tranquilice a su equipo, que no quita la mirada sobre los ingresos en Rentas.

    Telerman, al mismo tiempo, está terminando de pulir la reasignación de partidas que necesita para cubrir alrededor de $ 500 millones que costará el aumento salarial otorgado este año al plantel municipal que no estaba presupuestado. Pero, además, el Banco Ciudad de Buenos Aires debería aportar unos $ 300 millones de dividendos para lo cual -tampoco estuvo previsto- deberá amortizar esa suma que es lo que le costará el fallo sobre la pesificación de los depósitos judiciales.

  • Juicios

    Por otra parte, también el macrismo le reclama a la administración de Telerman un detalle de los juicios por deudas de impuestos que se habrían ido cobrando, ya que en el Presupuesto se consideraba como parte del ingreso y se esperaban por lo menos unos $ 200 millones de esa cuenta.

    Sin embargo, al ministro Beros -como a la cuadrilla macrista que arriba en el área de Rentas- lo que más le preocupa es la recaudación.

    Por ahora, descartan llamar a una moratoria, pero insistirán con los planes de facilidades de pago. El macrismo no es partidario de esos perdones que, dicen, «crean una relación inversa con el vecino que es cumplidor».

    Si lograra solucionar el cobro de Ingresos Brutos, obtener los dividendos del Ciudad e ingresar dinero de juicios ganados, el Gobierno porteño sólo requerirá que la Legislatura le apruebe una reasignación para cubrir el aumento salarial. Al menos, eso piensan los macristas que por estas horas ponen en duda recibir el distrito con déficit cero, cuando el próximo 10 de diciembre Macri se siente en el sillón de Telerman.
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