Sólo falta que Mauricio Macrilo confirme personalmente,pero todos los bloques políticos de la Ciudad de Buenos Aires saben que este año, finalmente, no habrá elección en los barrios para elegir comuneros como impone una ley del distrito. Tampoco lo quieren todos aunque la semana pasada hayan desplegado distintas variantes de protesta ante la no convocatoria de Macri a dichos comicios. El plazo para formular ese llamado venció y sólo podría extenderse hasta hoy. Por eso el macrismo espera que el jefe porteño haga pública la explicación de la demora, pero al mismo tiempo, comenzó a redactar el borrador de un proyecto de ley. Se trata de la norma para reemplazar a la que fijó el próximo 10 de agosto como calendario de esas urnas y que se estaría incumpliendo.
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La idea del oficialismo es sancionar una ley de reemplazo que asegure que los comuneros se votarán antes del 30 de noviembrede 2009. Es decir, no revelaráel proyecto las intenciones de Macri para el año próximo, donde maneja un surtido de posibilidades que incluyen la de convocar a una reforma constitucional si es que el kirchnerismo le presta los 13 votos que le faltan para aprobar esa iniciativa. Queda un verano de por medio y todo podría suceder, según consideran en el entorno de Macri, donde dicen que «por ahora» se abandonó el proyecto de reforma, para explicar que en realidad no existen los votos que acompañen ese cambio.
Con estrategias adelantadas, como la de Elisa Carrió quien se postulará a diputada nacional por la Capital Federal, Macri viene pensando en desdoblar los comicios y realizar una elección local separada de la nacional, para elegir legisladores y comuneros, si le fracasa definitivamente la reforma constitucional. Por eso la fórmula que esta semana intentará llevar al recinto el oficialismo para calmar las protestas por la no elección de autoridades de comuna, sólo piensa dar un plazo máximo para la convocatoria, sin más precisiones.
Por otra parte, esta semana el macrismo avanzará en la conformación de una confederación de partidos con la que se presentará en las elecciones del año que viene. En principio, con el desplazamiento de Ricardo López Murphy de Recrear y asunción del ministro de Macri, Esteban Bullrich al frente del partido, se solucionó buena parte de los inconvenientes con los asociados PRO para darle forma a esa comunión política.
Recrear es importante para el macrismo dentro de un conglomerado de partidos porque le aporta representación en por los menos 15 distritos. También tiene sello válido en diversas provincias el Partido Demócrata Progresista, que discute integrarse a la confederación macrista, pero, curiosamente una puja interna en el Partido Federal, le demora ahora a Horacio Rodríguez Larreta -el ingeniero de esa construcción- terminar con el armado.
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