Malvinas: Argentina denunciará al Reino Unido ante la ONU por militarizar la región

Política

Cristina de Kirchner ratificó ayer su voluntad de resolver el conflicto por la soberanía de las islas Malvinas a través del diálogo. "Que nadie espere de nosotros gestos que estén por afuera de la política y por afuera de la diplomacia", insistió.

Explicó que la Argentina "ha sufrido demasiado la violencia" y que "no nos atraen los juegos de las armas ni las guerras". Lo hizo frente a un auditorio que excedió a los habitués de los actos oficiales. Fue raro ver juntos a miembros de la oposición, como Francisco de Narváez (Unión Celeste y Blanca), Alfredo Atanasof (Peronismo Federal), Federico Pinedo (PRO), Ricardo Gil Lavedra (UCR), Juan Carlos Marino (UCR) y Rubén Giustiniani (PS), entre otros, junto con los miembros del gabinete nacional y militantes de La Cámpora. Como si hubieran recibido una indicación previa, los tradicionales cánticos se limitaron al tradicional "el que no salta es un inglés".

El hermetismo contribuyó a generar mayor expectativa respecto de las medidas que el Gobierno podría poner en práctica, como por ejemplo, suspender los vuelos. Sin embargo, el anuncio consistió en la ratificación de la decisión de desclasificar el informe Rattenbach, que analizó la responsabilidad de las Fuerzas Armadas en el conflicto. Esta medida en realidad la jefa de Estado ya la había comunicado en su primera aparición pública luego de su licencia por enfermedad.

El decreto que firmó ayer la Presidente establece la creación de una comisión para analizar los puntos que puedan poner en peligro la seguridad interna y defensa nacional en tanto el resto del informe se hará público en 30 días. El informe aún mantenía su condición de secreto. La comisión estará integrada por un miembro del Ministerio de Defensa y otro de la Cancillería, y asimismo se invitó a participar al hijo del coronel que presidió la comisión que redactó el informe, Augusto Rattenbach.

Para la Presidente, el tema de las Malvinas es una vieja lucha que piensa continuar en el seno de las Naciones Unidas. En este contexto se informó que el Gobierno argentino denunciará el próximo 14 de junio ante la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de la ONU que Gran Bretaña está militarizando el Atlántico Sur. Cristina invitó a miembros de la oposición a que la acompañen a efectuar este reclamo ante la organización internacional pues a su juicio, el tema de Malvinas es "una causa compartida por los 40 millones de argentinos". Alertó que le preocupa la militarización del Atlántico Sur al indicar que está dispuesta a preservar los recursos naturales y defendió que en la región impera la paz. Criticó el envío de un destructor por parte del Reino Unido y señaló que le hubiera gustado "ver al heredero real con ropas civiles y no con uniforme militar".

Si bien Cristina no mencionó explícitamente el apoyo que recibió el reclamo de la Argentina sobre las Malvinas por parte de los países de la región, se ocupó de resaltar que esta causa es "regional y global". Denuncia que se están depredando los recursos naturales como la pesca y el petróleo "sin ningún tipo de control ambiental que puede provocar, tal cual lo ha dicho nuestro canciller ante el Parlamento, un verdadero caos ecológico en cualquier momento".

La unión de todos ante una causa nacional explica que el Gobierno dejara de lado las diferencias o disputas que existen. Así, el líder de la CGT, Hugo Moyano, fue ubicado en primera fila al igual que los miembros de la oposición.

Al finalizar el acto, como era de esperar, sólo se escucharon conceptos positivos. "Impecable", calificaron los diputados del PRO el discurso presidencial. "Fue impecable el llamado a la paz, que me parece que fortalece mucho la posición argentina en este año de recordación de la guerra, especialmente frente al Reino Unido, y fue impecable la denuncia de militarización en las Naciones Unidas", consideró Pinedo.

Por su parte, Hugo Moyano aseveró que le "gustó mucho la frase, me parece muy importante" en referencia al pedido que le hiciera Cristina cuando le dijo al primer ministro del Reino Unido, David Cameron, que "le dé una oportunidad a la paz".

A 30 años del conflicto, en fuentes oficiales confirmaron que es la intención de Cristina dar todas las batallas que sean necesarias en el plano de la diplomacia y de la política para lograr que finalmente el Reino Unido se decida a aceptar la disposición de las Naciones Unidas y se siente a "dialogar". Esta aspiración es uno de los objetivos que espera poder cumplir durante su mandato, sostienen en su entorno.

Dejá tu comentario